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Expertos prevén una desaceleración del crecimiento en el segundo trimestre en China

Por Sébastien RICCI
Una carnicera trabaja en un mercado de Pekín el 10 de julio de 2019

La economía china creció en el segundo trimestre a su ritmo más lento en casi tres décadas, en plena guerra comercial con Estados Unidos y en un contexto de debilitamiento de la demanda mundial, estiman expertos consultados por la AFP.

La cifra oficial se dará a conocer el lunes, al mismo tiempo que una salva de estadísticas mensuales.

Según la previsión promedio de diez analistas, el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de China será de 6,2% interanual para el periodo de abril a junio, en comparación con 6,4% en el primer trimestre de 2019.

Esta cifra entra dentro de la horquilla de crecimiento evaluada por Pekín para este año: entre 6 y 6,5% (contra 6,6% en 2018).

El índice de crecimiento en el primer trimestre "sorprendió positivamente" al mantenerse en el mismo nivel que el del último trimestre de 2018 pese al endurecimiento de las tensiones comerciales con Estados Unidos, recuerda Björn Giesbergen, economista de RaboResearch.

El presidente estadounidense, Donald Trump, denuncia el excedente comercial de China respecto a su país y el año pasado impuso aranceles a numerosos productos chinos a modo de sanción.

Washington decidió en mayo elevar de 10 a 25% los aranceles a productos chinos importados por un valor de 200.000 millones de dólares anuales, tras el fracaso de las negociaciones con Pekín.

A día de hoy estos aranceles tienen "un impacto sobre la economía china", estima la economista Steven Cochrane de la agencia Moody's.

La actividad manufacturera en China volvió a contraerse en junio, alcanzando su nivel más bajo en cuatro meses. El índice de los precios de producción (reflejo de la demanda interna) fue nulo en junio, algo nunca visto desde agosto de 2016.

- 'Bajo presión' -

Las exportaciones, uno de los pilares de la economía del gigante asiático, son "bajas", en particular las que van a Estados Unidos, que "bajaron mucho" debido a la guerra comercial con Washington, afirma Cochrane.

El miércoles, el primer ministro chino Li Keqiang llamó a reforzar el apoyo a las empresas con proyección internacional y prometió rebajas fiscales.

Las exportaciones chinas "seguirán bajo presión" pese a la tregua en la guerra comercial decretada a finales de junio por el presidente estadounidense y su homólogo chino Xi Jinping durante la cumbre del G20, matiza el economista de Oxford Economics, Tommy Wu.

Él se basa en que "probablemente los aranceles existentes entre los dos países no se suspendan pronto y la conyuntura mundial es tibia".

El viernes, China publicó cifras del comercio nada boyantes: con una caída de 1,3% interanual en las exportaciones en junio y de 7,3% en las importaciones.

Para intentar salir de la guerra comercial, los negociadores chinos y estadounidenses han reanudado el diálogo esta semana.

Se trata de una "fase de equilibrio que alterna estabilidad e inestabilidad" con consecuencias nefastas para el conjunto de la economía, estima Steven Cochrane.

Al comienzo de junio, el Banco Mundial revisó a la baja sus previsiones de crecimiento mundial para este año, a +2,6% (contra +2,9% estimado en enero).

- En apuros -

Para apoyar a la economía, China se comprometió en marzo a bajar en casi 2 billones de yuanes (265.000 millones de euros, 298.000 millones de dólares) la presión fiscal y social sobre las empresas.

También se incitó a los bancos a aumentar los préstamos a las pequeñas empresas, hasta ahora dejadas un poco de lado en beneficio de los grandes grupos públicos.

Estas medidas llegan en un momento en el que las autoridades tratan de luchar contra el sobreendeudamiento incontrolado que amenaza a su sistema financiero.

La política oficial del Banco Central consiste en prestar menos, lo cual pone en apuros a algunos establecimientos. Por ejemplo, el banco Baoshang se encuentra bajo tutela por un año desde mayo debido a los "riesgos de crédito" importantes que planteaba, un hecho insólito en el sistema bancario chino.

La economía china atraviesa "una tendencia bajista, los indicadores son malos y todavía van a empeorar", pronostica Larry Hu, analista del banco Macquarie. "Pero la situación no es lo suficientemente mala como para justificar más medidas de reactivación".