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Emprendedores, las claves del éxito

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José María Gasalla (Gasalla.com), doctor en Ciencias Económicas y Empresariales y diplomado en Estudios Avanzados en Psicología Social, quien ha creado el modelo ‘Gestión por confianza’ (GpC), una forma de actuar y pensar que, según su autor, nos lleva a conseguir más confianza y compromiso, y mejores resultados. Foto EFELos jóvenes emprendedores españoles, Ángel Soriano y Jorge Pérez (i), en la tienda Droide, donde pretenden enseñar a niños y adultos a programar sus propios robots en su nueva tienda de robótica educativa, donde dinosaurios y vehículos imposibles conviven entre la informática y la imaginación. EFE/Alba Martinez MurciaJosé María Gasalla, creador el modelo ‘Gestión por confianza’ (GpC), una forma de actuar y pensar que, según su autor, nos lleva a conseguir más confianza y compromiso, y mejores resultados.Foto EFE

Cuando se emprende un nuevo rumbo profesional o empresarial de forma autónoma existen muchos elementos que conviene analizar, pero para afrontar el reto es fundamental la confianza en uno mismo y en quienes lo acompañan, según indica el economista y asesor psicológico José María Gasalla, quien ofrece claves para lograr el éxito en esta aventura.

Según el último informe del Global Entrepreneurship Monitor (monitor global del emprendimiento) o GEM, el mayor estudio mundial sobre la actividad emprendedora, casi la mitad de las personas que se deciden a crear una empresa tienen entre 25 y 44 años de edad y en todas las áreas geográficas estudiadas, las personas de entre 25 y 34 años son las que exhiben una mayor actividad en este sentido.

Se calcula que unos 48 millones de mujeres emprendedoras y 64 millones de propietarias de negocios establecidos, emplean a una o más personas, y para los próximos cinco años se espera que siete millones de nuevas empresarias y cinco millones de propietarias de negocios establecidos, aumenten sus plantillas en, al menos, seis empleados, según este reporte anual de GEM (www.gemconsortium.org) que abarca 69 países.

Las regiones del África Subsahariana y América Latina y Caribe, tienden hacia los empresarios mayores y un tercio de ellos están incluidos en el rango de edad 45-64 años de edad.

En las economías extracomunitarias de Europa, en promedio, la mitad de los empresarios tienen entre 18-34 años de edad, mientras que China existe una alta proporción de jóvenes emprendedores, con un 57 por ciento que están comprendidos entre los 18 y 34 años de edad.

"Es alentador que en todas las partes del mundo estén iniciando negocios, tanto los jóvenes, como aquellas personas que están en etapas más tardías de su vida laboral", ha comentado Donna Kelley, coautora del informe y profesora de Iniciativa Empresarial en Babson College (Massachusetts, EE. UU.).

"Ya sean jóvenes capacitados que no logran encontrar un trabajo en el que aplicar sus habilidades; de trabajadores repentinamente desempleados a mitad de su carrera; de jubilados que desean o necesitan seguir obteniendo ingresos; o de personas de cualquier edad que reconocen las oportunidades y desean ser empresarios, la gente tiene fortalezas particulares que puede aprovechar en diferentes momentos de su trayectoria", según Kelley.

Del informe GEM se deduce que los ‘entrepreneurs’ (término inglés que puede traducirse como emprendedores o empresarios) son un importante motor de la economía y el empleo.

Para que hagan realidad sus propósitos, además de gozar de estímulos y el apoyo público y/o privado para sus iniciativas y disponer de una financiación y capacitación adecuadas, como recomienda GEM, también es clave la preparación psicológica. Y ¿cómo se cultiva esta fortaleza, tan vital como las buenas ideas, el dinero, el esfuerzo y los conocimientos, para alcanzar el éxito?

VIAJE DESDE LA CONFIANZA AL ÉXITO.

Para averiguarlo, Efe ha entrevistado a José María Gasalla (Gasalla.com), doctor en Ciencias Económicas y Empresariales y diplomado en Estudios Avanzados en Psicología Social, quien ha creado el modelo ‘Gestión por confianza’ (GpC), una forma de actuar y pensar que, según su autor, nos lleva a conseguir más confianza y compromiso y, por lo tanto, mejores resultados.

Según Gasalla, Director de Talentum Conferencias, escritor y profesor de DEUSTO Business School, “fomentar la autoconfianza es clave para ser un emprendedor de éxito y, una vez elegida la actividad que se quiere desarrollar, existen una serie de ejercicios y mensajes psicológicos que se pueden poner en práctica para cultivarla y reforzarla ".

Para este experto colaborador del Instituto ISEP (www.isepclinic.es), donde imparte talleres sobre éxito y emprendimiento, y autor del libro ‘Asunto: Confianza y compromiso’, “lo primero es quitarse de la cabeza la idea del posible fracaso”.

“En el peor de los casos, si no fuera posible la continuidad de la empresa, se ha tratado de una experimentación en la que, lo importante, ha sido el aprendizaje que podremos sacar. En el mundo de los negocios, los empresarios más reconocidos no son los que siempre han tenido éxito sino los que han caído varias veces y han vuelto a levantarse”, explica este experto.

Para progresar y tener éxito, según Gasalla "se hace preciso, de tanto en tanto, que revisemos nuestro nivel de autoconfianza, definiéndolo en base a cinco componentes que hemos de valorar".

Estos elementos de confianza en uno mismo son, de acuerdo al autor del modelo GpC, los siguientes:

1.- Autoconcepto: ¿qué pensamientos tengo sobre mí mismo?

2.- Autoestima: ¿qué sentimientos tengo sobre mí?

3.- Autocrítica: ¿qué límites me coloco y cómo actúo?

4.- Autoeficiencia: ¿qué capacidades tengo que me han hecho conseguir mis logros?

5.- Autodisciplina: ¿qué capacidad tengo para, en todo momento, dirigir mi propia vida?

Preguntado sobre las principales barreras psicológicas o emocionales que enfrenta quien se dispone a emprender un nuevo rumbo profesional o empresarial de forma autónoma, Gasalla señala que “la ‘sombra’ psicológica aparecerá con frecuencia ante el emprendedor, presentándole los efectos negativos de la aventura llena de incertidumbre que se dispone a acometer".

Por otra parte, “el sentido de autoculpa es muy frecuente y muy potente en los casos en que la familia está implicada, haciendo que el empresario plantee cuestiones como ¿hasta qué punto tengo derecho a sacrificar a mi familia?, o del tipo: ¿qué atención voy a prestar a mis hijos?...”, añade este experto.

COMIENZA LA AVENTURA, SURGE ‘LA SOMBRA’.

Otras veces –según Gasalla-, ante quien se dispone a emprender una aventura profesional o empresarial, “aparece el sentimiento de `niño rebelde´, que le hace sentir que no está prestando atención a los consejos de sus padres, en muchos casos, de su madre, que en general suelen ser más conservadoras".

En otras ocasiones, “la sombra” repiquetea en la cabeza del emprendedor, diciéndole: “no vas a poder", “es demasiado para ti”, “no tiene sentido que arriesgues tanto”, “la vida es para disfrutarla, no para sufrir y correr riesgos innecesarios”…

Para desactivar esas barreras, “en realidad, hay que buscar las contrapartidas del emprendimiento, centrándonos en el valor que se puede aportar a la sociedad, en la satisfacción de crear proyectos que sobrevivan a uno mismo y, en particular y en primera línea, en desarrollar e implantar ideas que mejorarán el mundo”, explica a Efe el economista.

“Como emprendedor, yo mismo a veces me he sentido como ‘padre profesional’ que he colaborado en el desarrollo de mis ‘hijos profesionales’”, puntualiza Gasalla.

Una vez puesta en marcha la empresa, la confianza sigue siendo vital para que los nuevos empresarios tengan éxito, creen un espacio positivo con sus colaboradores y refuercen la fidelidad de sus clientes, según este profesional.

Para Gasalla, “ésta es la clave que permite superar el sentimiento inicial de ‘estar perdido’ y evolucionar desde unas empresas basadas en el miedo y el control, hacia otras fundamentadas en el compromiso y la felicidad”.

“Se trata de convertir a la empresa en un espacio de confianza de cara al interior, consiguiendo que se incremente la autoconfianza y automotivación de los colaboradores, y también de cara al exterior, logrando que el cliente, además de mantenerse fiel a la compañía, se convierta en un verdadero embajador y prescriptor de la misma”, añade el creador del modelo GpC.

Para conseguir todo esto, sin duda, no bastan las palabras, y es necesario comportarse de determinada manera, admite Gasalla, quien propone un modelo al que ha denominado Dirección por Confianza (DpC) = A+ 7 C´s.

Esta fórmula –explica este experto- “significa que para inspirar confianza, para convertir la empresa en un espacio de fiabilidad se deba actuar desde la A, de Autoconfianza, y las siete "Ces" que son: “Competencia profesional (ser excelente en lo que se hace), Consciente del otro, Claridad, Cumplimiento de la palabra, Coherencia, Consistencia en cuanto a valores y Coraje”.

“Actuando desde comportamientos asociados a estas competencias conseguiremos el compromiso de los colaboradores y la fidelidad de nuestros clientes. Sin dudarlo, la confianza trae el futuro al presente, con lo cual, puedo decir que CONFIO en la CONFIANZA”, finaliza Gasalla.

Omar Goncebat.

E f e Reportajes.-