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Campaña de Elon Musk contra las medidas para frenar la pandemia: ¿escéptico o interesado?

Elon Musk. (Getty Images)

En tiempos de incertidumbre como los que vivimos por culpa de la pandemia siempre hay quien opta por la opción del escepticismo con las versiones oficiales. Existen distintos niveles en este sentido, algunos sospechan que no todo lo que las autoridades explican es veraz, los hay que van más allá y desconfían completamente, los que sustentan sus opiniones en teorías conspiratorias y los que, directamente, se dedican a compartir bulos para ‘ratificar’ su visión de la realidad. El CEO de Tesla y Space X, Elon Musk, forma parte de este grupo y su manera de actuar tiene un ingrediente añadido: aprovecha su estatus y el seguimiento de sus adeptos para desinformar, desestabilizar y actuar por su propio interés; todo ello con una pizca de negligente desobediencia

Sus redes sociales, especialmente su cuenta de Twitter, son el caldo de cultivo de una actitud que ha generado confusión entre aquellos que le veneran e indignación entre los que le critican, pero no es la única manera en la que expone sus ideas. Durante una teleconferencia realizada el miércoles ante analistas y medios de comunicación para presentar las cuentas de Tesla, Musk calificó de “fascista” y de “encarcelamiento forzado” la orden de confinamiento a la que la población de EE.UU. está sometida. No es más que el último de sus comentarios en contra de las medidas globales que se están tomando para frenar una pandemia que para él no supone una amenaza. En el batiburrillo de ideas que ha ido exponiendo desde los primeros compases de esta crisis, el orden cronológico de sus comentarios se remonta al momento en que Italia se había convertido en el segundo foco de contagio después de China. La seriedad del asunto no iba con el emprendedor.

Hospital con un paciente de Covid-19 en Italia. (REUTERS).

El 31 de enero de 2020, Musk entró en una comparativa con la que mucha gente probablemente se sintió identificada en los compases iniciales de la propagación del virus: “el coronavirus no es tan distinto a la gripe”. Aquel día, dos turistas chinos dieron un resultado positivo en Roma, una semana después un ciudadano italiano fue repatriado desde China a Lombardía y se convirtió en el tercer caso. 20 días después, los casos de contagiados y fallecimientos se multiplicaron y crecían exponencialmente. Sin embargo, este ingeniero considerado como una de las mentes más privilegiadas del planeta optó por rebatir los datos ofrecidos por el inversor George Zachary, con los que trató de demostrar que no la gripe y el coronavirus tenían unas consecuencias que estaban a años luz. 

“Algunas de las primeras pandemias de gripe tuvieron un 0,1%, no el 2,3% que vemos ahora. La pandemia de gripe española de 1918 tuvo una tasa de mortalidad de entre el 2,5% y el 10%.  Entre el 3 y el 6% de la población mundial murió por esa gripe específica a la que los humanos nunca estuvieron expuestos”, publicó en Twitter Zachary. A lo que Musk contestó:

“Hay una considerable confusión en el diagnóstico y la contracción de la "corona". La viralidad real es mucho menor de lo que parece. Creo que esto resultará ser comparable a otras formas de gripe. Esta no es la Guerra Mundial Z”, afirmó refiriéndose al filme en el que el personaje interpretado por Brad Pitt lucha contra una pandemia de zombies.

Su manera de minimizar una situación que cada vez era más evidente no había hecho más que empezar. El 7 de marzo, Musk twitteó de nuevo sobre el virus después de un mes de febrero en el que no se refirió al Covid-19. “El pánico al coronavirus es estúpido”, escribió. Aquellas palabras provocaron la ira de algunos usuarios en una jornada en la que las autoridades de Lombardía, al norte de Italia, preparaban el borrador para el primer confinamiento de un país europeo y en el que en Estados Unidos ya se habían confirmado cerca de 500 casos diagnosticados.

Tesla CEO Elon Musk speaks during the Tesla China-made Model 3 Delivery Ceremony in Shanghai. - Tesla CEO Elon Musk presented the first batch of made-in-China cars to ordinary buyers on January 7, 2020 in a milestone for the company's new Shanghai "giga-factory", but which comes as sales decelerate in the world's largest electric-vehicle market. (Photo by STR / AFP) / China OUT (Photo by STR/AFP via Getty Images)

Soy el mayor fan de Elon Musk y está muy equivocado con su tweet. Probablemente lo está haciendo porque no le gusta cómo el virus está impactando negativamente a los beneficios de su compañía. Ya es un hombre de éxito, pero supongo que tener más dinero es siempre más importante que las vidas de otras personas”, aseguró.

Diez días más tarde, Musk volvió a las andadas y publicó un documento - cuyo acceso está restringido actualmente por Twitter al tratarse de poco veraz - en el que se defendía el uso de la cloroquina, fármaco que se utiliza para tratar enfermedades como la malaria. Donald Trump también abogó por su uso durante una comparecencia ante la prensa desde la Casa Blanca que provocó infectados y fallecimientos entre la población que se tomó al pie de la letra sus palabras. En tweets posteriores publicados el mismo día, el 17 de marzo, compartió algunas informaciones que han sido catalogadas como erróneas y unos datos que fueron minimizados por el emprendedor y que ahora han confirmado la letalidad del virus en EE.UU. (lugar al que se refirió Musk). 

El 20 de marzo, no dudó en vaticinar un escenario que está muy alejado de la realidad. Aseguró que “según la tendencia actual, es probable que haya cerca de cero casos en EE.UU. al final de abril”. Aquella predicción insustancial y catalogada como irresponsable es tan equivocada como que el país cuenta con más de un millón de casos de Covid-19 confirmados y más de 57 mil fallecimientos. Aquel día también se aventuró a realizar una recomendación: “cualquier persona que se sienta mínimamente mal debe quedarse en casa. Los ancianos deberían evitar el contacto directo incluso con familiares. Ellos parecen ser los más importantes”, apuntó con un consejo demasiado laxo para las necesidades reales de la población.

Signo de Tesla en la sede de Palo Alto, California. (Getty Images)

“¿Y qué pasa con aquellos que no tienen síntomas pero son infecciosos sin saberlo? ¿No deberían quedarse en casa también? Sé más real, eres mejor que todo esto”, criticó uno de sus seguidores.

El rosario de desaciertos de Musk continuó el día 23 de marzo, cuando el confinamiento era generalizado en varios países. 

“Italia: "En la revaluación del Instituto Nacional de Salud, sólo el 12% de los certificados de defunción han mostrado una causalidad directa del coronavirus”, apuntó.

Varios usuarios no tardaron en recriminar su falta de responsabilidad. Uno exigió directamente a Twitter que cerraran la cuenta de Musk por incumplir con la política de ser un altavoz de datos erróneos y otro no podía creer el nivel de separación con la realidad de esta figura icónica del mundo de la ingeniería. 

“Estoy tratando de comprender el nivel de total deshonestidad y desesperación en un tweet minimizando un desastre históricamente trágico que ha aplastado a la gente y al hermoso país  de Italia”, afirmó. 

Informaciones sobre médicos que están inflando los datos de contagiados y fallecidos forman parte de un escepticismo que lo ha llevado, incluso, a promover más desinformaciones médicas. Musk compartió el pasado fin de semana una sesión informativa de dos médicos de Bakersfield que sostuvieron que las restricciones de distanciamiento y confinamiento deben ser levantadas inmediatamente. Aseguraron que el brote de coronavirus no es peor que un caso común de gripe, algo que no tardó en ser condenado por algunos médicos. YouTube ha retirado el vídeo por violar sus directrices comunitarias, aunque el tweet de Musk sigue formando parte de su historial. 

Sus dos últimas apariciones en las redes sociales han sido para defender una postura negligente: “Liberad a EE.UU. ahora” que ha validado los discursos de algunos sectores de la población estadounidense y le ha costado varios seguidores que no han podido soportar lo que consideran como una falta de responsabilidad o una gráfica en la que afirma que los hospitales californianos han estado ocupados a un 50 por ciento

Musk no solo está negando la importancia de este virus de manera constante y tratando de validar su opinión con datos refutables e informaciones erróneas, ya sea por convencimiento o por temor a que su negocio quede afectado, sino que ha estado a punto de tomar decisiones que están prohibidas. Este fin de semana, Tesla pidió a algunos de sus empleados de la fábrica de Fremont, California que se incorporaran a sus puestos para reanudar la producción a pesar de las órdenes de las autoridades a no hacerlo antes del 3 de mayo. Finalmente, ha reconsiderado la decisión inicial y seguirá con las órdenes dictadas por el Estado

Si en lugar de usar su tiempo en negar lo evidente lo usara para aplaudir la labor de los heróes u ofrecer su fábricas para hacer mascarillas, estaríamos hablando de un líder altruista, por el contrario lo hacemos de un genio interesado y prescindible.

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