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El Trumpcare afectará a estas personas el próximo año

(AP Photo/Evan Vucci)

El presidente Donald Trump ha alardeado de haber desmantelado la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA, por sus siglas en inglés), aunque en verdad no ha podido derogarla. De hecho, sus “esfuerzos” en el sector de la salud pueden terminar dañando a personas que ni siquiera están cubiertas por la ACA.

En los últimos años, un grupo de usuarios de los servicios de salud han tenido problemas: se trata de los 6,7 millones de estadounidenses que no tienen un seguro de salud de empresa sino que suscriben sus pólizas en el mercado libre y que ganan demasiado dinero como para poder acceder a los subsidios de la ACA. Estas personas suelen ser trabajadores autónomos o contratistas independientes, que tienen que pagar primas que en los seguros para parejas pueden alcanzar los 20 000 o incluso 30 000 dólares al año. Quienes tienen edades comprendidas entre los 55 y 64 años suelen pagar más. De hecho, el Medicare solo entra en acción cuando las personas cumplen 65 años.

Trump ha introducido diferentes medidas para ayudar a las personas a pagar menos por su seguro de salud, pero solo en el caso de que no se lastimen ni enfermen. Quienes padecen enfermedades preexistentes o desean una cobertura integral no podrán ahorrar. Y aquellos que no tienen una gran compañía que les permita negociar las primas de los seguros a su nombre, podrían ser testigos de un aumento de dos dígitos en las primas en 2019. Una vez más.

“En 2019 se producirá un gran aumento de las primas”, le dijo a Yahoo Finanzas Larry Levitt, quien trabaja en la organización sin ánimo de lucro Kaiser Family Foundation. “Las aseguradoras tienen la vista puesta en las acciones del Congreso y la administración de Trump, que socavarán el mercado y aumentarán las primas. Los más afectados serán los asegurados de la clase media que compran pólizas individuales y no reciben subsidios de la ACA”.

¿Cómo Trump ha cambiado la ACA?

Trump y los republicanos dieron tres pasos que cambiarán la dinámica de la ACA en 2019. En primer lugar, la legislación fiscal que Trump firmó a finales de 2017 derogó el mandato que exige que la mayoría de los estadounidenses tenga un seguro de salud, a partir del próximo año. Eso significa que las personas que no quieran suscribir un seguro, no tendrán que pagar por esa póliza. Sin embargo, si necesitan algún tratamiento o medicación, tendrán que pagarlo de su bolsillo.

En segundo lugar, Trump quiere permitir que las personas suscriban planes asociados de seguro de salud o con menos coberturas que no tengan que cumplir las reglas de la ACA. En tercer y último lugar, Trump desea que las personas puedan acceder a planes de seguro de salud “temporales” que duren hasta 12 meses, lo cual significa que las personas podrían suscribir una póliza nueva cada año y usarla como su cobertura principal. La ACA solo permitió planes temporales de tres meses, de manera que no eran pólizas prácticas con vistas a un seguro a largo plazo. En aquel momento, la idea era proporcionar un seguro que fungiera como un puente para personas en períodos de transición, como el traslado de un puesto de trabajo a otro. Sin embargo, ahora las personas podrían suscribir planes temporales en vez de contratar el seguro tradicional.

Optar por esos planes nuevos sería más económico, pero cubrirán mucho menos. Para empezar, los planes temporales generalmente no cubren las condiciones de salud preexistentes. Ofrecen una cobertura limitada o inexistente para situaciones como la maternidad, el abuso de sustancias y los tratamientos de salud mental. Algunos de esos planes también limitan la cantidad a pagar, por lo que realmente no cubren la atención de emergencia. “Estos planes solo cubren algunas enfermedades, pero en realidad no son un seguro”, explicó Sara Collins del Commonwealth Fund. “La gente no siempre es consciente de sus coberturas”.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos estima que 1,4 millones de personas podrían contratar estos nuevos planes en 2019. Sin embargo, solo las personas sanas que no necesitan recurrir mucho a la atención sanitaria pueden optar por estos seguros. Por tanto, las personas más enfermas que necesitan tratamientos más costosos se ven obligadas a contratar los seguros tradicionales, planes en los que las aseguradoras deben cubrir tanto las enfermedades preexistentes como una amplia gama de servicios de salud. Eso significa que cuando los costos aumenten, las primas también se incrementarán para cubrirlos.

Primas en alza sin perspectivas de alivio

Bill Luffman es un hombre de 61 años, asesor de tabaco en State Road, Carolina del Norte, cuyas primas se han disparado desde que la ACA entró en vigor. Sin embargo, no cree que las propuestas de Trump lo ayuden. La prima de la póliza de Blue Cross & Blue Shield que lo cubre a él y a su esposa, Joan, aumentó de 689 dólares al mes en 2015 a 2 347 dólares mensuales en 2017. Pagó sin rechistar, pero cuando Blue Cross subió a unos 2 500 dólares al mes en 2018, solicitó una exención federal que le permitiera contratar un seguro más barato con una cobertura limitada, porque el costo de la póliza de salud superaba ampliamente el 25% de sus ingresos. Recibió la exención y ahora paga 1 350 dólares por una póliza que cubre las emergencias médicas y poco más.

Luffman se mueve en motocicleta y no quiere pagar una póliza que represente un costo médico indeterminado. No se quedará sin seguro ni contratará un plan económico. Tampoco cree que Blue Cross, la única aseguradora en la zona, le ofrezca una póliza más conveniente ya que esta obliga a las personas a contratar planes costosos. “Creo que Blue Cross aprovechará esta situación para poner a las personas contra las cuerdas”, afirmó. “Sin un mandato pueden decir: “no hay mandato, así que nos pagan 4.000 dólares al mes o no se aseguran’. Todo eso me enfada mucho”. Espera poder seguir con su plan de emergencias médicas, suponiendo que siga disponible, hasta que cumpla los 65 años y pueda adscribirse al Medicare.

Hasta el momento, solo unas cuantas aseguradoras han propuesto cambios de tarifas en los planes individuales para el 2019. En Oregón, al menos tres aseguradoras están planeando reducir las primas pero otras seis están proponiendo aumentos que van desde el 9 hasta el 16%. En Maryland, Vermont y Virginia, las aseguradoras han propuesto un incremento de las primas que oscila entre el 8 y el 91%. Hasta ahora son solo propuestas, generalmente el gobierno logra negociar un aumento más contenido. No obstante, es probable que se produzca un aumento de dos dígitos en algunas primas, al menos en algunas zonas del país.

Las personas adscritas a la ACA que reciben subsidios están protegidas ante el incremento de las primas, al menos en cierta medida, ya que existe un tope a las primas que están obligadas a pagar en dependencia del porcentaje de sus ingresos. Por encima de ese límite, el gobierno cubre el resto. Sin embargo, los subsidios no se aplican a las parejas que ganan unos 64 000 dólares ni a las familias de cuatro miembros que ganan más de 97 000 dólares. Los hogares con ingresos superiores deben pagar las primas completas. Y dado que las personas tienen poco poder de negociación en el mercado, las aseguradoras suelen golpearlas aplicándoles los mayores incrementos.

Existen diferentes estrategias para contener el costo excesivamente alto del seguro para las personas de la clase media que no califican para los subsidios. El Congreso podría aumentar los límites de ingresos para los subsidios que engloba la ACA. También podría reactivar los pagos de costos compartidos con las aseguradoras que Trump derogó el año pasado o restablecer el programa de “reaseguro” para la ACA que estuvo vigente temporalmente desde 2014 hasta 2016 y ayudó a estabilizar el precio de algunas primas. “Es un problema que tiene solución”, afirmó Collins, del Commonwealth Fund. Pero al menos por ahora no lo parece.

Video: ¿Por qué costarán más los seguros de salud? (en inglés)

Rick Newman