Mercados españoles cerrados en 3 hrs 10 min

El principal mito sobre el alquiler de viviendas que deberías olvidar

Mucho tiempo llevamos escuchando que alquilar un apartamento o una casa es “tirar el dinero”. Este ha sido el primer mandamiento de los agentes de bienes raíces que se han extendido a la sociedad en general.

Sumidos todos en la batalla por el progreso, cada vez que conversamos sobre el tema sale el tópico de que alquilar, es decir, entregarle dinero cada mes a un propietario, es como sembrar en el mar: es desperdicio de nuestra economía y un despropósito.

Una casa de alquiler (Thinkstock)

Sin embargo, alguien tan capacitado como Ramit Sethi, quien se hiciera millonario a una edad muy temprana, no coincide con esta teoría.

Para este experto en finanzas personales, autor del libro “Te enseñaré a ser rico” y artífice de la página web del mismo nombre, este es el mito número uno en el mundo del mercado inmobiliario; un mito que, según Sethi, “realmente necesita morir”.

No hay que sentirse mal

En palabras para la CNBC, Sethi consideró que el fin de este mito haría que los inquilinos dejen de sentirse culpables por hacer lo que creen que es correcto para ellos.

“Cuando uno paga un alquiler, se está garantizando un techo y una gran vista -aseguró el millonario-. Eso es lo que te da el alquiler: un refugio. Te consigue una casa”.

Para Sethi, pagar una renta no significa que se esté desperdiciando nuestro dinero: simplemente significa que lo estamos cambiando por algo importante.

Cuando vas al cine o compras una canasta de fresas, enfatiza Sethi, todo lo que tienes que mostrar luego de la compra es la satisfacción de que la película fue divertida o que la fruta sabe bien. Y con eso es suficiente.

“Cuando gastas en algo que te gusta, obtienes valor de ello”, dice.

Frente a la opción de comprar

De hecho, dependiendo de su situación, alquilar una casa, en lugar de comprar una, puede ahorrarnos dinero, especialmente si planeamos mudarnos en los próximos cinco años.

Los costos asociados con una casa de 200.000 dólares, incluidos los honorarios de los agentes inmobiliarios, los costos de tasación, el seguro de título y los cargos de apertura de la hipoteca suman aproximadamente unos 2.128 dólares, según Fidelity. Y si uno termina pagando los costos de cierre, podría ser otro 5%.

Cuanto más tiempo permanezca uno en la casa, más podrá amortizar y justificar aquellos gastos adicionales. Pero si nos mudamos mucho, los costos realmente podrían ser asfixiantes.

Además, tampoco es que el propietario esté obteniendo enormes ganancias gracias a ti.

“Tu propietario solo puede cobrarte lo que el mercado soporte -recuerda Sethi-. A veces los propietarios obtienen beneficios, pero muchas veces ni siquiera cubren sus gastos”.

Sethi recuerda que costos como impuestos, seguros y mantenimiento pueden sumar aproximadamente el 50% de la renta mensual de una persona; gastos que son siempre asumidos por el propietario.

En última instancia, concluye Sethi, uno puede sentirse bien al tomar la decisión que sea con respecto a la vivienda, algo que tenga sentido para uno y para su situación financiera.

“Pagar la renta está perfectamente bien. Comprar una casa puede estar perfectamente bien -advierte el millonario-. Pero hay que echar cuentas antes de hacer la mayor compra de su vida”.

Artículo relacionado que te puede interesar:

No caigas en estos 6 mitos sobre la compra de viviendas

Al comprar una casa, siempre sales perdiendo