Los ecologistas creen que el permiso de Garoña alargará la vida de todas las centrales

Madrid, 8 feb (EFE).- Las principales organizaciones ecologistas y el partido político Equo han lamentado hoy el dictamen favorable a la reapertura de Garoña, y han señalado que con esta decisión se abre la puerta para alargar el funcionamiento de todo el parque nuclear español, sin un debate previo ni político.

El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha aprobado hoy un dictamen favorable a la reapertura de la central nuclear de Garoña, en Burgos, siempre y cuando el operador de la planta Nuclenor (participado por Endesa e Iberdrola) cumpla con las inversiones en seguridad que se le exigen.

La resolución ha salido adelante con el voto a favor de cuatro de los cinco consejeros que integran el máximo órgano de la seguridad nuclear en España.

Paco Castejón, de Ecologistas en Acción, ha señalado que la decisión del CSN por "esperada no es menos grave".

En este contexto, el ecologista ha señalado varios motivos: el primero por el riesgo que supone mantener Garoña en funcionamiento, una peligrosa antigualla situada en la cabecera del Ebro en la que un accidente con fuga al río afectaría ecosistemas, y poblaciones de las comunidades.

Por otro lado, se trata de un permiso de 17 años, el más largo concedido a una central nuclear en España que supondrá una autorización para operar hasta los 60 años dentro del actual mercado eléctrico español, en el que "las nucleares son un negocio para sus explotadores".

Castejón ha matizado, que existen una batería de cambios a introducir en la central antes de su puesta en marcha, entre las que ha resaltado el cambio de cientos de kilómetros de cables o la torre de enfriamiento que la Confederación Hidrográfica del Ebro impone para la reapertura de Garoña.

"Hoy es un día "malo" para la sociedad española", ha lamentado Castejón, para quien con esta decisión el CSN está destrozando la credibilidad del organismo, ya que se ha elaborado a la medida de Nuclenor para reabrir Garoña.

"Se ha abierto la puerta para alargar el funcionamiento de todo el parque nuclear español sin un debate previo ni político, ni social ni siquiera tan siquiera técnico ya que en el caso de Garoña, aún faltan inspecciones y protocolos".

Para Raquel Montón, portavoz de Greenpeace, el CSN no sólo ha abandonado la seguridad nuclear sino que la ha dañado profundamente al emitir este informe, ya que no garantiza la seguridad nuclear.

Garoña no puede cargar combustible ni producir electricidad, sin embargo el CSN se atreve a dar un informe favorable, aun teniendo sobradas razones para no hacerlo, porque Nuclenor no ha hecho su parte y porque en el Congreso así se lo han pedido.

Sin embargo, el organismo regulador no ha dudado en menoscabar la seguridad nuclear en España e ignorar al Parlamento para favorecer los intereses de la industria nuclear", ha declarado Montón.

Al igual que Ecologistas en Acción, Morón ha asegurado que hoy es un "día malo" para la sociedad española, un organismo que debería velar por la seguridad está haciendo justamente lo contrario, y ha insistido en que la "intención última" es ampliar el parque nuclear por la puerta de atrás, sin contar con la opinión publica y el Parlamento.

López de Uralde, coportavoz de EQUO, ha avanzado que si el Gobierno continúa con la reapertura propondrá a los grupos una ley que cierre definitivamente Garoña.

A su juicio, es "inadmisible" que, pese a que Garoña no cumple las condiciones, se apruebe su reapertura; es una central "obsoleta y peligrosa", pero la industria nuclear la está utilizando de ariete para abrir la puerta al alargamiento de la vida de las nucleares.

El hecho de que la central no haya realizado las modificaciones de diseño requeridas es motivo suficiente para que el dictamen fuera negativo, pero una vez más el Consejo de Seguridad ha acomodado la legalidad a los intereses de las nucleares, ha concluido.

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