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De dormir en la calle a millonario en cuatro años

La historia de Harry Sanders es más o menos conocida en su Australia natal y puede que a los aficionados al cine les recuerde en cierta manera a la contada por Gabrielle Muccino en En busca de la felicidad, aquella película de 2006 en la que el personaje de Will Smith estaba completamente arruinado y con un hijo a su cargo, pero no desistía en su empeño por salir del pozo.

Hace cuatro años Harry Sanders vivía bajo un puente y ahora le invitan a fiestas con gente tan influyente en Melbourne como él. (Foto: Sam Tabone/WireImage)

Volviendo a Sanders, allí, en Australia, es todo un ejemplo de millonario hecho a sí mismo que con esfuerzo y sin cesar en su empeño logró revertir una situación complicada: pasar de vivir en las calles a liderar una empresa valorada en 1,5 millones de dólares australianos. Ahora, tras compartir lo que él considera sus claves para haber triunfado, su escalada económica y social vuelve a dar la vuelta al mundo.

En un reportaje publicado por 7news, Sanders recuerda como con solo 17 años se vio obligado a dormir bajo un puente y mendigar las sobras de comida a restaurantes y comercios para poder subsistir. Nacido en una familia humilde, la empresa de su padre se fue a pique y el intento de su hijo por sanear la economía familiar fundando una empresa de SEO en 2015 no ayudó. Todo se fue al traste y acabó en la calle sin dinero.

Durante meses tiró como pudo durmiendo en la calle, alojándose en algunos albergues que lo acogieron y comiendo lo que podía encontrar y le daban. Dice que nunca se rindió y un día decidió recurrir a esos conocimientos de posicionamiento en la red que había adquirido años antes para intentar salir a flote. Fue así como, desde cabinas públicas, comenzó a llamar a amigos y posibles clientes para ofrecerles sus servicios.

Muchos le dijeron que no, pero alguno aceptó. Poco a poco fue aumentando su cartera de contactos y adquiriendo unos ingresos más o menos estables que le dieron la posibilidad de alquilar un pisco compartido para salir de la calle. En 2017 decidió recuperar Studiohawk, la empresa fundada dos años antes sin demasiada fortuna.

Esta vez fue distinto. Sus conocimientos le ayudaron a hacerse en hueco en el mercado y su compañía especializada en ofrecer servicios de SEO a otras empresas fue prosperando hasta convertirse en lo que es hoy. Por su emprendimiento ha recibido varios premios.

No olvida lo mal que lo pasó no hace tanto, pero asegura que esa parte de su vida le ayudó a ser quien es hoy. Con 21 años y millones en su cuenta, recuerda que “la primera noche de estar sin hogar fue la peor. No tenía idea de dónde ir o qué hacer. Pasé mis primeras noches debajo de un puente, inseguro de qué hacer y sinceramente me sentía fatal pidiendo ayuda a alguien”.

También ha contado cómo se metió en algunos líos al principio de su etapa como sintecho al no saber que “hay territorios entre las personas sin hogar”. Desde su nueva posición ayuda a otros a emprender y se mantiene fiel a los principios que según él le han ayudado a llegar hasta donde ha llegado.

A saber, dormir lo suficiente, no usar nunca traje (dice que puede dar una impresión errónea), leer libros relacionados con su campo, invertir en uno mismo y no pensar solo en el dinero cuando se abre un negocio. Según Sanders, a él le funcionó. Su último gran éxito empresarial ha sido abrir una sede de su empresa en Londres. Eso sí, en el caso de Will Smith el uso del traje era imprescindible para triunfar en la película.