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Conoce a algunas de las víctimas de la reforma fiscal de Trump

El presidente de EEUU, Donald Trump, habla en una estación de bomberos de West Palm Beach, en Florida. (AP Photo/Evan Vucci)

Keith Parsons espera tener algunos clientes insatisfechos en 2018.

Parsons se dedica a preparar declaraciones de impuestos en Covina, una ciudad a las afueras de Los Ángeles (California). Hace poco examinó algunas de las últimas declaraciones de renta de sus clientes para analizar cómo podrían afectarles los cambios radicales que los republicanos han aprobado en su reforma fiscal. En algunos casos, los impuestos disminuyen, pero otras personas terminarán pagándole más al Tío Sam. “He hablado con muchos de ellos y están confundidos. Todos tienen la impresión de que van a beneficiarse de una bajada de los impuestos”, comentó Parsons.

La nueva ley fiscal de los republicanos prevé 1,5 billones de dólares en recortes de impuestos durante los próximos 10 años. Sin embargo, la mayoría de esos recortes beneficiarán a las empresas. Si bien el Tax Policy Center, una institución sin adscripción política, considera que alrededor del 80% de los contribuyentes individuales terminarán pagando menos, el 5% de los contribuyentes terminará pagando más, en gran parte debido a que la pérdida de deducciones aumentará los ingresos gravables.

Las tasas de impuestos más bajas están destinadas a compensar esa pérdida de deducciones, de manera que la mayoría de las personas puedan disfrutar de una mejor situación económica. Pero algunos contribuyentes quedarán atrapados en las costuras de esa nueva estructura impositiva, en algunos casos pasarán a una categoría impositiva más alta y en otros perderán tanto en deducciones que la disminución de las tasas no le compensarán. Esta es una muestra de los contribuyentes que tendrán una situación peor con el plan fiscal del Partido Republicano.

Un contable de California

Los impuestos que tendrá que pagar el propio Keith Parsons aumentarán con el plan fiscal del Partido Republicano, tal y como les sucederá a muchos de sus clientes. Parsons tiene 61 años de edad, está casado y tiene dos hijos estudiando en la universidad, por lo que en 2016 reclamó alrededor de 30.000 dólares en deducciones detalladas. Según la regla republicana, ahora su deducción fiscal estatal y local tendrá un tope de 10.000 dólares y perderá la exención personal para los cuatro miembros de la familia, el equivalente a 16.200 dólares en detracciones.

Keith Parsons, contable con licencia para presentar declaraciones de la renta, en Covina, California. Foto cortesía de Keith Parsons

Se supone que el plan del Partido Republicano compensa la eliminación de las exenciones personales duplicando el monto de la deducción estándar, a 24.000 dólares para una pareja casada. Pero esa medida no le ahorrará dinero a Parsons. Dado que tiene menos deducciones detalladas, tendría más sentido que reclame la deducción estándar. En general, eso reduciría sus deducciones de 30.000 a 24.000 dólares, lo cual aumentaría el ingreso gravable en unos 6.000 dólares. Aún así, caerá en la misma categoría impositiva, pero el problema es que ese impuesto general aumentaría en 1.035 dólares, según sus cálculos.

Respecto a sus clientes, es posible que se vean afectados por dos cambios: el nuevo tope de 10.000 dólares en todas las deducciones fiscales estatales y locales, y la eliminación de todas las exenciones personales. “Escuchamos a los republicanos publicitar que van a duplicar la deducción estándar, pero en el partido nadie habla sobre la eliminación de las exenciones personales. Cuantos más hijos tengas a tu cargo en la declaración de impuestos, más te afectará”, explicó Parsons.

Una escritora independiente de Boise, en Idaho

Susan, quien nos pidió que no revelásemos su apellido, sacó cuentas y estima que tendrá que pagar unos 200 dólares más de impuestos, según el plan del Partido Republicano. “Trump lo denomina un recorte de impuestos gigante para la clase media, dice que es un regalo de Navidad para la clase media”, comenta Susan. “No veo nada de eso. Sin duda, en mi caso no significa una disminución de los impuestos”.

Susan, de 57 años de edad, divorciada y con dos hijos adultos, compró una casa este año y contó con la posibilidad de deducir los intereses de su hipoteca para pagar menos impuestos. Eso no pasará. Al igual que muchas otras personas, ahora Susan verá cómo las ventajas por realizar las deducciones detalladas disminuyen debido al nuevo límite en las deducciones estatales y locales. Le preocupa que eso pueda reducir la demanda de viviendas y afectar el valor de las propiedades. “Es una nueva arruga, una preocupación más. Es posible que mi casa no se valore porque las personas pierden el incentivo desde el punto de vista fiscal para comprarse una casa”, explica.

Un responsable de compras jubilado de Nueva Jersey

Donald Barnett de Fair Lawn, en Nueva Jersey, espera que con la nueva ley tenga que pagar 3.400 dólares más en impuestos. Este responsable de compras ya jubilado tiene 76 años y perderá dos exenciones personales, la de su esposa y la suya, así como otros miles de dólares más por concepto de impuestos estatales y locales que ya no podrá deducir. En general, eso aumentará su ingreso gravable en aproximadamente 20.000 dólares. Bajará del rango del 25% según la ley actual al nivel inferior del 22% que prevé la nueva ley. Sin embargo, la cantidad a pagar aumentará, simplemente porque los ingresos gravables aumentan.

No será catastrófico. “Dispongo de unos recursos decentes, así que estos cambios me afectarán más desde el punto de vista mental que económico”, afirmó Barnett. “Pero no pienso que sea justo y creo que perjudicará a muchas personas”.

“Tengo un problema con la desigualdad que acarrea esta ley”, agregó su esposa Jeannie, de 69 años de edad. “En este país ya no hay clase media. Los ricos se vuelven más ricos y los pobres son cada vez más pobres”.

Un cirujano de Pensilvania

Brian, quien también nos pidió que no reveláramos su apellido, habló con su contable sobre cómo le afectará la nueva ley. “Terminaré pagando más impuestos porque mi ingreso gravable aumentará considerablemente”, explicó el cirujano de 51 años.

La práctica de Brian corresponde a un sector en el que sus ganancias pasan a tributar como parte de la renta de la persona física, lo cual significa que la mayor parte de sus ingresos se gravan según las tasas impositivas individuales. Pero dado que trabaja en el sector de los servicios, tampoco podrá aprovechar al máximo los beneficios del nuevo recorte de impuestos para este tipo de negocios. En 2016, dedujo alrededor de 32.000 dólares en impuestos estatales y locales. Ahora tendrá un tope de 10.000 dólares. Su tasa impositiva marginal podría disminuir, pero no lo suficiente como para compensar la pérdida en las deducciones.

A Brian también le preocupa que la bajada del límite para la deducción de los intereses hipotecarios pueda dificultar la venta de su casa, si quisiera deshacerse de ella. La nueva ley limitará la deducibilidad del interés de las hipotecas a no más de 750.000 dólares, lo que podría afectar la venta de su casa en el futuro. A Brian le preocupa que los compradores potenciales puedan presionar para bajar el precio y así beneficiarse por completo de la deducción de intereses.

“Voté a Trump”, confesó Brian. “Es obvio que esta ley lo beneficia a él y a todos sus amigos de las empresas estadounidenses. Pero yo terminaré pagando más impuestos. Esto me ha dejado un sabor amargo en la boca”.

Un ingeniero de aviación de Louisville

Jacob Zettwoch siempre ha sido muy cuidadoso a la hora de preparar su declaración de impuestos anual, se asegura de reclamar las deducciones que le corresponden, incluidas las de las donaciones a la caridad, para poder permanecer en el rango de impuestos del 15%. Sin embargo, la pérdida de exenciones personales para los cuatro: él mismo, su esposa y sus dos hijos en edad escolar, unido al nuevo tope a las deducciones estatales y locales, aumentará sus ingresos gravables y lo colocará en el siguiente tramo, que será del 22% según la nueva ley.

Es un detalle importante porque los dividendos están libres de impuestos si te encuentras en uno de los puestos más bajos. Sin embargo, por encima de eso los declarantes tienen que pagar impuestos sobre las ganancias de capital y los ingresos por dividendos. Zettwoch, quien tiene 41 años, recibe acciones de su empleador como parte de su compensación económica, y ahora tendrá que pagar impuestos sobre esos ingresos.

El total a pagar puede ser más o menos el mismo, pero se opone a la forma en que los patrocinadores del proyecto de ley publicitan su efecto en las familias. “Le hacen agua la boca a las personas con la duplicación de la deducción estándar”, afirmó. “Para una familia de cuatro miembros significa que estarás peor ya que perderás las exenciones y se duplicará la deducción estándar. En mi caso, voy a perder.

Rick Newman