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Conexiones con aeropuerto de Hong Kong se reducen para contrarrestar protesta

El aeropuerto internacional de Hong Kong se ha vuelto objetivo frecuente del movimiento prodemocracia en Hong Kong

Hong Kong redujo este domingo las conexiones ferroviarias y de autobús con el aeropuerto de la ciudad y reforzó los controles policiales en un intento por hacer fracasar la acción de manifestantes prodemocracia que pretenden perturbar el funcionamiento de la estratégica terminal aérea.

El aeropuerto ?el octavo más concurrido del mundo? se ha convertido en un blanco frecuente para un movimiento de protesta que presiona por mayores derechos democráticos.

Foros en línea utilizados por el movimiento sin líderes convocó la acción en el aeropuerto, llamando a una "prueba de resistencia", código para interrumpir los viajes u ocupar edificios.

A fin de evitar que los manifestantes lleguen en gran número, las conexiones ferroviarias entre el aeropuerto y el centro de Hong Kong se detuvieron en algunas estaciones y también fueron limitadas las de autobuses.

Hong Kong atraviesa la peor crisis política desde su retrocesión a China en 1997, con manifestaciones y acciones casi a diario que algunas veces han degenerado en enfrentamientos violentos entre manifestantes radicales y las fuerzas del orden.

El aeropuerto, por el que transitaron 74 millones de pasajeros en 2018 ?diez veces la población de Hong Kong? se convirtió en blanco recurrente de los manifestantes prodemocracia en las últimas semanas.

En agosto, los manifestantes organizaron durante varios días una sentada en la zona de llegadas, para sensibilizar sobre su movimiento a los pasajeros.

Pero esta acción acabó descontrolándose cuando manifestantes se dirigieron al vestíbulo de salidas para impedir acceder a los pasajeros a la zona internacional.

Cientos de vuelos fueron cancelados esa vez y dos hombres sospechosos de ser espías pro-Pekín fueron golpeados, en un altercado que impactó a la opinión pública.

A inicios de septiembre, los manifestantes bloquearon de nuevo el aeropuerto, obligando a los operadores de conexiones ferroviarias con el centro de la ciudad a suspender sus servicios porque los activistas lanzaron objetos sobre las vías. Algunos accesos por carretera también fueron interrumpidos.

El 7 de septiembre, la anterior acción en el aeropuerto fracasó debido al despliegue disuasivo de un gran número de policías.