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Conclusiones tras el final de la temporada de resultados de Wall Street

La temporada de resultados del primer trimestre de 2023 del S&P 500 está llegando a su fin, y alrededor del 85% de las empresas han presentado sus resultados. A primera vista, los datos han sido sólidos, si tenemos en cuenta la proporción y la magnitud de las ganancias. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esto se debe en gran medida a las expectativas tan reducidas con las que se inició este periodo. Los resultados y los mensajes dispares de las empresas también deberían moderar el entusiasmo.

No obstante, el crecimiento interanual del beneficio por acción (BPA) en el primer trimestre fue superior al previsto (-3,4% frente a -8,0%), debido a un crecimiento de los ingresos que ha excedido las previsiones y a la compresión de los márgenes. La proporción de cotizadas que superaron las expectativas, en torno al 80%, es notablemente superior a las medias a largo plazo, y la magnitud de las mejoras es considerable y está por encima de las medias a largo plazo también. El crecimiento interanual de los ingresos también se mantuvo firme (+4,1% frente a +2,0%).

La orientación mixta de los equipos directivos de las compañías actúa como contrapeso

La mayor parte de los equipos directivos de las empresas encontraron motivos para ser optimistas, aunque también anticiparon que se avecinan tiempos difíciles. La opinión sobre la demanda sigue siendo constructiva y hay algunos signos de mejora en las cadenas de suministro, la disponibilidad de mano de obra y la moderación de la inflación. Los clientes son vistos como "economizadores", pero aún no se los percibe como angustiados. Esta caracterización se apoya en unos balances saneados, una carga del servicio de la deuda baja y un empleo fuerte, factores que siguen siendo constructivos por ahora.

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Continuamos asistiendo a un cambio de las perspectivas en todos los sectores debido a la modificación del gasto de los consumidores hacia los servicios y los artículos de primera necesidad. Es probable que la demanda de los consumidores siga segmentándose, con una mayor resistencia en el comportamiento del gasto de los clientes con rentas más elevadas y una creciente demanda de valor por parte de los clientes con rentas más bajas. En el sector empresarial se observa un tono similar, a medida que se aplican estrategias más prudentes para controlar los costes y para utilizar la liquidez. Los análisis sugieren que el uso de efectivo disminuirá este año, debido a la reducción de las recompras, los dividendos y las adquisiciones, ya que las empresas dan prioridad a la reducción del endeudamiento.

Los equipos directivos siguen preocupados por las perspectivas de una recesión impulsada por el consumo y el posible impacto de la reciente crisis bancaria en la confianza y la demanda. La recuperación en Asia, sobre todo en China, sigue su curso, pero a menor ritmo de lo previsto.

La reacción a los resultados invita a la prudencia

La reacción de las cotizaciones a estos resultados del primer trimestre ha sido uniforme, con recompensas a las buenas cifras y penalizaciones a las malas, pero tanto los movimientos al alza como a la baja han sido peores de lo que muestran las medias históricas. A pesar de los buenos resultados, los inversores han moderado su entusiasmo debido a la desaceleración económica ampliamente prevista y al reconocimiento de que estos resultados tenían un listón muy bajo para superar.

La actividad de revisión de los analistas ha sido relativamente moderada en comparación con las últimas temporadas de resultados, con menos convicción entre las revisiones al alza y a la baja. Aunque las cifras del primer trimestre se revisaron al alza, el crecimiento de las ventas y los beneficios, así como las hipótesis de márgenes para todos los trimestres futuros en 2023, han sido revisadas a la baja.

El liderazgo en el crecimiento de los beneficios va a cambiar

Los beneficios por acción superaron las previsiones en todos los sectores, salvo en el de servicios públicos. Entre las industrias con mayor contribución positiva al crecimiento del BPA en el primer trimestre figuran la financiera y la energética, mientras que los mayores perjudicados fueron los servicios de comunicación, el consumo discrecional y la tecnología de la información. Sin embargo, algunas de estas tendencias están a punto de cambiar. La energía, que ha mantenido el crecimiento del S&P 500 en territorio positivo durante gran parte del año pasado, pronto liderará el crecimiento de los BPA a la baja y será el mayor detractor del crecimiento de los BPA durante los próximos trimestres debido a los elevados efectos de base.

Se espera que el sector financiero contribuya de forma positiva al crecimiento de los BPA este año debido a los bajos efectos de base, pero los analistas son cada vez menos constructivos en cuanto a las perspectivas dadas las repercusiones de las actuales turbulencias bancarias. Por otra parte, los sectores orientados al crecimiento, que vieron caer drásticamente la confianza en los beneficios el año pasado, están mostrando signos de recuperación, con una tasa de revisiones al alza de los beneficios por acción cada vez menos negativa o cada vez más positiva.

Los ciclos de compensación pueden amortiguar las revisiones a la baja

Estamos valorando la posibilidad de que los sectores se encuentren en ciclos ligeramente diferentes, y la posibilidad de que esto amortigüe la profundidad de una caída de los beneficios, a menos que la recesión económica sea grave. El análisis también sugiere que las rebajas hasta la fecha en este ciclo de beneficios están en línea o son ligeramente más pronunciadas que en esta fase de ciclos anteriores.

Por consiguiente, reconocemos que las expectativas de beneficios (especialmente para los trimestres más próximos) se han reducido sustancialmente, lo que deja a las empresas una posibilidad de continuar superando un listón más bajo. A pesar de las importantes revisiones a la baja, las expectativas siguen sugiriendo una recesión poco profunda de los beneficios en el primer semestre del año y una modesta caída en territorio negativo del crecimiento de las ventas en el segundo. También indican que los márgenes han superado su punto más bajo en el cuarto trimestre del año pasado. Consideramos que lo más probable es que se produzca una recesión económica y, si se materializara, habría que esperar una caída más acusada que la prevista actualmente.