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Cómo hacerte multimillonario con los ahorros de mamá

Jaime Quirós – Hay ejemplos de empresarios que han cambiado el mundo. Todos conocemos los Jobs, Bezos o Gates. Pero también hay casos menos conocidos con el de Steven Yang, que a base de buenas decisiones va camino de entrar en el club de los grandes empresarios.

Después de dejar su codiciado puesto en Google, Steven Yang le preguntó a su madre qué hacer para desarrollar un negocio. Tras el consejo de que, si quería asumir demasiados riesgos, siguiera en América y si quería triunfar, que fuera a China, Yang tomó la decisión: hizo las maletas, cogió el millón de dólares que sumaban sus ahorros tras su paso por Google y los de su madre y se plantó en China. Y allí comenzó su aventura empresarial.

La idea diferenciadora del imperio que montó está, según cuenta Bloomberg, en que Yang ofrece cargadores alternativos a marcas como Samsung o Apple. Usa la tecnología PowerIQ para detectar el máximo voltaje de cada dispositivo y así ayudar a hacer las cargas idóneas en el menor tiempo posible. Yang aprovechó las oportunidades creadas por las lagunas en la industria de la tecnología. En el negocio de los teléfonos inteligentes, se enfocó en el nicho que descubrió entre los costosos cargadores de Apple y los de baja calidad y marca blanca que no dan buenos resultados.

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Producto de Anker. Fuente de la imagen: Digital Trends

Siete años después de iniciar esa idea, la empresa Anker Innovations Technology vende productos muy variados: desde bases de carga inalámbricas hasta baterías portátiles en Amazon.com. Y no deja de crecer. Ya está en al menos 4.000 tiendas Walmart y 900 Best Buy en EEUU. Ahora se dispone a vender al público de China y Japón, lo que puede hacer que se sitúe en las primeras posiciones empresariales mundiales.

Yang ha sabido aprovechar muy bien las oportunidades de la industria tecnológica. Como en muchos casos ocurre, mezclando posicionamiento digital, fabrica en el lugar ideal y nicho de mercado. Una idea simple pero muy efectiva. Otro de los aciertos fue que supo ofrecerse para recibir financiación de terceros. Yang ha realizado varias rondas de financiamiento a lo largo de los años.

Los ingresos de Anker aumentaron un 56 por ciento en 2017, llegando a 3.900 millones de yuanes. Ya tienen oficinas en Seattle, Dubai, Tokio, Shenzhen y Changsha. Casi la mitad de sus ingresos proviene de los Estados Unidos. Al igual que muchas compañías tecnológicas de China, Anker también está siguiendo el objetivo del presidente Xi Jinping de convertir a la nación asiática en un líder en el desarrollo de inteligencia artificial, y tiene incluso un laboratorio para desarrollar reconocimiento facial por motivos de seguridad.

Yang creció en China central, y estudió informática en la Universidad de Pekín y después en la Universidad de Texas. Combinó conocimientos culturales durante toda su formación. Desarrolló sus habilidades de programación en cinco años en Google. Dos años antes de abandonar la compañía, diseñó un sistema informático automatizado para la empresa de su novia, que vendía accesorios para mujeres. Yang arregló el inventario, la logística, y el seguimiento de las ventas, y alcanzó los 300 pedidos por día. Nada para hacerse rico, pero sí para curtirse en el mundo de la venta electrónica.

Aprendió la importancia de mirar constantemente hacia el futuro, como podemos aprender cualquiera. Y movió sus neuronas. Y se movió él. Incluso como vimos movió el dinero de su madre. En este caso podemos empezar por aprender de él . Elegir un buen espejo como él nos puede ayudar e inspirar. Luego hay que ponerle mucho trabajo, ilusión, coraje y ,,,,  ya veremos que pasa.

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