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Cinco alternativas para soluciones el problema estructural de nuestras pensiones

Jaime Quirós – En plena campaña electoral, los partidos sacan sus mejores armas, todo el arsenal para convencer al mayor número posible de votantes, sobre todo a los indecisos. En esta batalla campal por la presidencia de la Moncloa, se ha convertido en uno de los focos de debate principales, la situación del sistema de pensiones y sus alternativas de futuro. Y no es de extrañar, porque los últimos datos arrojados por el INE sobre el movimiento natural de la población, la natalidad y la mortalidad, en España son más que alarmantes: En el primer semestre del año, nacieron 179.794 niños mientras que murieron 226.384, es decir, hay más muertes que nacimientos. Esto provoca que el crecimiento vegetativo deje un saldo de -46.590 personas, el más bajo desde 1941, primer año del que se tienen registros.

La población española es una población muy envejecida, lo que supone un gran problema en el sistema de pensiones, un sistema cuya pirámide está ya más que invertida con una base de cotizantes cada vez menor que es incapaz de mantener la parte alta ocupada por una gran masa de mayores que, después de trabajar y cotizar muchos años, esperan una pensión digna para descansar los últimos años de su vida.

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Profesor de matemáticas jubilado. Foto: EFE

¿Qué proponen los principales candidatos al gobierno del país para solucionar este problema, como muchos definen, de Estado? Sin duda, quien más se moja y ofrece propuestas más detalladas es el Partido Popular. Los de Casado apuestan por los fondos de pensiones privados, mediante un ‘Blindaje Fiscal’ que extienda los beneficios fiscales de estos planes privados. Además, proponen “mejor la transparencia del sistema de pensiones” de tal manera que se vaya informando a los trabajadores del importe estimado que recibirán en sus pensiones una vez jubilados. Siguiendo esta línea de dar respuesta a las principales de las gestoras y las aseguradoras, también apuestan por la denominada ‘mochila austriaca’, que se trata de un fondo de capitalización individualizada que podrá ser rescatada por el trabajador en el momento de su jubilación o en otras situaciones como el despido improcedente o la movilidad geográfica. Pero el PP también incluye cierto tono social en su discurso, afirmando su compromiso con el diálogo social enmarcado en el Pacto de Toledo con el objetivo de llegar a un consenso de todas las fuerzas del gobierno.

Una postura muy parecida parece seguir Ciudadanos, y es que, a pesar de que a tan solo dos semanas de la celebración de los comicios no han publicado aún su programa electoral, sus representantes ya han dado algunas pistas de hacia donde podrían dirigirse sus propuestas. Parecen posicionarse también a favor de la mochila austriaca, y ven en el fomento de la natalidad una de las claves principales. Además, parecen acercarse también a la idea planteada por el PP del ‘ahorro individual’ o del ‘retraso voluntario de la jubilación’ más allá de los 65 años, sin perder de vista el Pacto de Toledo como principal herramienta de debate.

El PSOE centra su propuesta en el Pacto de Toledo para “reforzar el sistema público de pensiones” con el mayor consenso posible. Su otra baza es eliminar el índice de revalorización y actualizar las pensiones en base al IPC real. En este punto coincide con el PP, que matizan que “también se tendrán en cuanta otros indicadores, aunque no se define cuáles.

Unidas Podemos reúne las medidas más sociales y las más negativas, a su vez, para el sector de la gestión de ahorro. Apoyan la eliminación de los beneficios fiscales en los planes de inversión privados.  Defienden que los contribuyentes puedan elegir los años concretos de cómputo de cotización entre todos los de su vida laboral, para seleccionar los que más les beneficien al calcular la prestación. También que las personas con 35 años cotizados puedan jubilarse anticipadamente sin penalización. Además, muestran su apoyo a los planes que las empresas promueven para sus trabajadores, una idea que según la mayoría de los expertos es la única solución para universalizar la prestación social complementaria de la pensión pública.

Algo parecido propone Vox, quienes apuestan por un modelo mixto de pensiones de reparto solidario, que aseguren una pensión mínima, y de capitalización, que respete el derecho a disponer de ahorros propios que completen dicha pensión mínima.

Al final todos se suman en un discurso de medias tintas, intentando convencer al mayor numero de personas (si bien la derecha tiene un discurso más proempresarios y la izquierda un discurso más social) y sin aportar soluciones reales y detalladas que puedan acabar con el problema. Falta por ver si serán capaces de llegar a un acuerdo que proporcione una solución a largo plazo del problema.