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Bruselas investiga a Ikea por sus acuerdos fiscales con Holanda

Toni CERDÀ

Una mujer pasa junto a la entrada de una tienda de Ikea este lunes 18 de diciembre en Delft (Holanda)

La Comisión Europea abrió este lunes una investigación sobre los complejos acuerdos fiscales alcanzados por Holanda con el gigante sueco del sector del mueble, Ikea, en un nuevo caso sobre los controvertidos sistemas de imposición a las multinacionales.

Los países "no pueden permitir que determinadas empresas paguen menos impuestos permitiéndoles cambiar artificialmente sus ganancias en otro lugar", dijo en un comunicado la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.

Vestager indicó que investigará "cuidadosamente el tratamiento fiscal" acordado por Holanda a Inter Ikea, uno de los dos grupos de la multinacional y encargado desde la década de 1980 de gestionar el modelo de franquicias.

En concreto, la investigación se centra en Inter Ikea Systems, filial en Holanda de Inter Ikea, que se encarga de recaudar el derecho de franquicia de cada tienda Ikea en todo el mundo, en concreto el 3% de su facturación.

Para la Comisión, las decisiones fiscales adoptadas por las autoridades holandesas en 2006 y 2011 redujeron los beneficios imponibles de Inter Ikea Systems en Holanda.

Esto generó "una ventaja indebida respecto a otras compañías sometidas a las mismas reglas fiscales nacionales en Holanda, lo que contravendría las reglas europeas de ayudas estatales", según Bruselas.

Ikea reiteró por su parte en un comunicado que los acuerdos fiscales alcanzados en Holanda no violan las reglas europeas, expresando su confianza en que la investigación "lo confirmará".

- Holanda 'cooperará' -

La apertura de la investigación llega tras el informe publicado en febrero de 2016 por el grupo de Los Verdes en la Eurocámara, que señaló a la Comisión una "estrategia de planificación fiscal agresiva" del gigante sueco.

Entre 2006 y 2011, Holanda permitió a Inter Ikea Systems transferir parte de los derechos de franquicia a otra empresa del grupo en Luxemburgo, donde disfrutaba de un régimen especial que le permitía eximirse del impuesto de sociedades.

A partir de 2011, tras un cambio de legislación en Luxemburgo impuesta por la Comisión, la filial holandesa de Ikea destinó parte de los impuestos que debía abonar en Holanda a una empresa del grupo con sede en Liechtenstein con la que había contraído un préstamo, con el visto bueno de La Haya.

La apertura de las pesquisas no anticipa el resultado de las mismas, indicó el ejecutivo comunitario, precisando que las autoridades holandesas y las partes interesadas podrán formular observaciones.

Holanda anunció que "cooperará completamente con la investigación [de la Comisión] para determinar si se concedieron ayudas estatales", indicó a la AFP un alto responsable holandés en Bruselas.

Por su parte, Los Verdes se felicitaron por la decisión de la Comisión, expresando su deseo de que esto conduzca a un "reintegro" de los impuestos impagados, indicó a la AFP Sven Giegold.

- 'Mayor paraíso fiscal' para empresas -

El eurodiputado alemán calificó además a Holanda como el "mayor paraíso fiscal del mundo para las grandes empresas", una situación, a su juicio, lamentable para un país fundador de la Unión Europea (UE).

Desde la revelación del escándalo de Luxleaks en noviembre de 2014, que empañó la llegada al frente del ejecutivo comunitario del luxemburgués Jean-Claude Juncker, Bruselas recrudeció su lucha contra la opacidad fiscal.

Hasta ahora, la Comisión cerró cinco investigaciones al respecto, ordenando a cuatro países (Luxemburgo, Holanda, Bélgica e Irlanda) que recauden las ventajas fiscales indebidas acordadas a multinacionales entre ellas Starbucks (Swiss: SBUX-USD.SW - noticias) (Holanda), Apple (Swiss: AAPL-EUR.SW - noticias) (Irlanda), Amazon y Fiat (Hanover: FIA1.HA - noticias) (Luxemburgo).

"Todas las compañías, grandes o pequeñas, multinacionales o no, deben pagar su parte equitativa de impuestos", agregó Vestager, convertida en bestia negra de las multinacionales en el bloque europeo.

Aunque la Comisión no precisó el monto en el caso de Ikea, el informe de los eurodiputados ecologistas del año pasado elevaba a mil millones de euros los impuestos impagados por el gigante sueco en la UE entre 2009 y 2014.