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Brexit: cosas a tener en cuenta a la hora de invertir en acciones del Reino Unido

“El peso de las empresas y del comercio se concentra fuertemente a favor de la UE” (traffic_analyzer a través de Getty Images).

Durante más de 50 años, he sido un ávido seguidor del escenario político nacional en Reino Unido y dudo haber estado más deprimido de lo que estoy ahora con la deplorable situación actual.

El gobierno convocó elecciones para el 8 de junio a raíz de un manifiesto que parecía haber sido elaborado por dos niños de siete años. La incertidumbre generada tras los resultados es totalmente insatisfactoria, ya que ha dejado al gobierno sin poder para llevar a cabo el Brexit sin problemas y sin capacidad para gobernar ejerciendo su autoridad. Nunca antes el país había estado tan dividido desde las huelgas de los mineros en 1984 y 1985, y actualmente no hay un líder con ideas sólidas acerca de lo que significa el conservadurismo.

La desigualdad social, a pesar de los bajísimos niveles de desempleo, deja vergonzosamente alienado al electorado. Los corbynistas esperan entre bastidores, completamente preparados para luchar y ganar unas elecciones generales que se puedan convocar con premura, gracias a millones de votantes bien educados, que utilizan redes sociales, y que anhelan desesperadamente un cambio a toda costa, sin importar las consecuencias económicas que pudieran derivarse de él, como por ejemplo, la recesión, un desempleo galopante y la implosión de los precios de la vivienda. Para ellos, no hay nada peor que el statu quo.

La libra esterlina ha bajado con respecto al dólar tras el referéndum sobre la permanencia o salida de la UE (Yahoo Finance Reino Unido).

Si bien mi pronóstico para el futuro resulta algo melodramático, no dejar de tener mérito. ¿Entonces qué pasa con el mercado de valores? ¿Cómo harán para manejar la presión de unas negociaciones no concluyentes sobre el Brexit, exacerbadas por el abierto debilitamiento de la administración conservadora y por la habilidad de los negociadores de la UE Barnier y Verhofstadt, quienes serán implacables e intransigentes en sus deliberaciones?

Circulan rumores de que la cifra del divorcio con la UE ya podría haber sido calculada en la parte trasera de un paquete de cigarrillos. Esto parece haber sido recibido entre burlas. Tal es la total falta de armonía tras las primeras deliberaciones. Sin embargo, sería una locura pensar que la UE no lleva la voz cantante en la fase inicial de las negociaciones. El Reino Unido pidió darse de baja del club y la UE hará todo lo que esté en sus manos para castigar al Reino Unido. El peso de las empresas y el comercio se concentra fuertemente a favor de la UE.

Hay cinco cuestiones a tener en cuenta a la hora de tomar decisiones de inversión sobre empresas con sede en Reino Unido. En primer lugar, Simon French, economista en jefe de Panmure, cree que el comercio de divisas de dólar que ha sido tan beneficioso para el FTSE 100 durante el último año probablemente siga su carrera ascendente, con un aumento del 22% desde el 24 de junio de 2016.

El FTSE 100 ha gozado de un gran rendimiento desde que el Reino Unido votó salir de la UE (Yahoo Finance UK).

En segundo lugar, ¿podría el antipático y poco sincero comportamiento en torno a las negociaciones del Brexit perjudicar gravemente la progresión del FTSE 100 en el próximo año? La respuesta probablemente sea no. El Brexit seguramente es poco más que un grano incómodo para la sociedad financiera o, si se prefiere, apenas un problema menor. French continúa diciendo que tiene en cuenta la tendencia de los tipos de interés a nivel global, actualmente de tendencia ascendente en Estados Unidos, y la posibilidad de que los bancos centrales más importantes, especialmente de Estados Unidos y la UE, lleven a cabo una flexibilización cuantitativa, lo cual tendría una enorme importancia.

En tercer lugar, está la cuestión del crecimiento de China y Estados Unidos. ¿Tiene suficiente fuerza la economía china como para impulsar los mercados energético y de commodities? ¿Son suficientes las reformas propuestas planeadas por la administración estadounidense de entregar entre un 3 y un 3,5% del crecimiento del PIB de la mayor economía del mundo durante los próximos años?

Cuarto, se ha dado mucha credibilidad e importancia a los planes de la canciller Merkel y del presidente Macron de reformar respectivamente las economías de Alemania y Francia, motores en gran medida de la economía de la UE. Tengo mis dudas, a pesar de haberse comprometido a implementar las reformas, de que ambos líderes tengan la autoridad suficiente frente a sus pueblos para hacer efectivas las leyes fundamentales de la reforma laboral. Esto no es nuevo. El presidente Macron tiene mucho carisma, pero es poco probable que eso sea suficiente para hacerlo. También hay otros temas relacionados con cuestiones geopolíticas, como por ejemplo, la relación de Estados Unidos y Rusia, Corea del Norte y la convulsa situación en Oriente Medio, que deben ser tenidos muy en cuenta.

Por último, está el tema del proteccionismo con especial énfasis en Estados Unidos y la UE, así como la actitud nacionalista con la que se abordan el comercio, los negocios y la política. Si el nacionalismo resurgiera con fuerza, podría tener efectos muy perjudiciales para el crecimiento global.

En el caso del Reino Unido, es poco probable que al FTSE 100 le vaya muy mal en los próximos meses, a menos que la libra esterlina caiga en picado, por culpa de avances adversos en las negociaciones del Brexit. El FTSE 250, un barómetro real de la actividad económica, proporciona una medición más precisa de las sensaciones. Desde el 23 de junio de 2016, ha caído un 2,5%, a pesar de haber llegado a 20.000 en febrero de este año. Con unos medios de comunicación, unos políticos y unos restos alicaídos que solo hacen prensa negativa, es difícil que veamos moverse este índice si no hay actividad de fusiones y adquisiciones o si no mejora la relación entre Reino Unido y la UE respecto a la cuestión del Brexit.

David Buik