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Atención: si tienes depósitos en el extranjero, tienes que declararlos

Globo terráqueo.

Tener depósitos en bancos extranjeros, por ejemplo en Francia, Italia, Austria o Letonia, no nos exime de pagar impuestos en nuestro país. Las ganancias obtenidas en el extranjero se deben declarar en la renta y están sujetas al pago de IRPF. Este tipo de rentas están gravadas con los mismos tipos impositivos que las obtenidas en España: entre un 19% y un 23%. La única diferencia con las rentas procedentes de España es que no aparecerán en el borrador de la declaración, sino que tendremos que incluirlas nosotros.

¿Cómo se declaran los depósitos extranjeros?

El trámite es sencillo. Tendremos que consignar los intereses brutos obtenidos fuera de España en la casilla sobre intereses de cuentas y depósitos y de activos financieros en general que encontraremos en el bloque de los rendimientos del capital mobiliario. Concretamente, se deberán introducir dentro del apartado ingresos íntegros de la casilla en cuestión.

Si esta casilla ya estuviese rellenada con los intereses obtenidos en España, solo tendremos que sumar las rentas procedentes del extranjero e introducir el resultado. El programa Renta Web se encargará de calcular el impuesto que debemos satisfacer a la Administración, teniendo en cuenta que, como ya hemos mencionado, tanto los rendimientos obtenidos en España como los procedentes del extranjero se gravan igual: al 19% los primeros 6.000 euros, al 21% los siguientes 44.000 y al 23% en adelante. Es importante remarcar que la tributación es por tramos y cada tipo impositivo grava su bloque correspondiente.

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¿Y si el banco extranjero ya nos ha retenido una parte?

En función de la política fiscal de cada país, los rendimientos de las cuentas y de los depósitos abiertos por no residentes podrán estar exentos de gravamen o, por el contrario, sujetos a tributación. En Europa, muchos bancos no practican ningún tipo de retención a los no residentes; sin embargo, hay excepciones. Por ejemplo, en Portugal el tipo impositivo aplicado a los extranjeros es del 15% (a los nacionales se les aplica un 28%) y en Letonia es del 10% (lo habitual es una retención del 20%).

Por otra parte, algunos bancos extranjeros nos exigirán presentar un certificado de residencia fiscal para no practicarnos ningún tipo de retención. Este documento podemos obtenerlo en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.

En cualquier caso, el hecho de que el banco extranjero nos practique alguna retención no nos exime de declarar los intereses en España. Tendremos que hacerlo igual y, además, dar un paso extra: informar de los impuestos satisfechos a la hacienda extranjera en la casilla de deducciones por doble imposición internacional, así evitaremos pagar impuestos dos veces por las mismas rentas.

¿Y el modelo 720?

El modelo 720 es una declaración informativa y no implica el pago de impuestos, pero no presentarlo si estamos obligados es sinónimo de multa. La obligación, en este caso, no recae sobre todos los contribuyentes, sino únicamente sobre aquellos que tengan más de 50.000 euros en cuentas y depósitos fuera de España; se trata de un límite conjunto, por lo que se tendrá que sumar el saldo de todos los productos para comprobar si, en total, se supera la cifra anterior. Atención, porque el plazo para presentar el modelo 720 termina el 31 de marzo, antes de que se abra el plazo para presentar la declaración de la renta.

¿Hay opciones interesantes de ahorro fuera de España?

Lo cierto es que sí. Cada vez más bancos extranjeros aceptan a clientes españoles y les permiten contratar sus productos a distancia y sin necesidad de saber el idioma del país en el que están ubicados. Algunas entidades captan a los ahorradores directamente a través de sus webs, habilitadas en algunos casos en inglés y, en otras, directamente en español; sin embargo, también es posible acceder a la banca extranjera, concretamente a la europea, a través de la fintech Raisin, un supermercado de depósitos que comercializa hasta 71 productos de ahorro, todos ellos protegidos por los fondos de garantía de sus respectivos países.

La entidad eslovaca Privatbanka, por ejemplo, comercializa a través de Raisin un depósito a dos años al 1,09% TAE y también uno a un año al 0,70% TAE. La entidad italiana Banca Sistema, por su parte, ofrece a través de la plataforma online un depósito a dos años al 0,95% TAE y otro a doce meses al 0,65% TAE. Se trata de rentabilidades muy superiores a la de la mayoría de los plazos fijos españoles.