Mercados españoles abiertos en 22 mins
  • S&P 500

    4.577,11
    -85,74 (-1,84%)
     
  • Nasdaq

    14.506,90
    -386,86 (-2,60%)
     
  • NIKKEI 225

    27.467,23
    -790,02 (-2,80%)
     
  • Dólar/Euro

    1,1343
    +0,0013 (+0,11%)
     
  • Petróleo Brent

    87,93
    +0,42 (+0,48%)
     
  • BTC-EUR

    36.479,39
    -882,46 (-2,36%)
     
  • CMC Crypto 200

    1.173,43
    +164,05 (+16,25%)
     
  • Oro

    1.812,70
    +0,30 (+0,02%)
     
  • HANG SENG

    24.065,08
    -47,70 (-0,20%)
     
  • Petróleo WTI

    86,12
    +0,69 (+0,81%)
     
  • EUR/GBP

    0,8337
    +0,0009 (+0,11%)
     
  • Plata

    23,62
    +0,13 (+0,54%)
     
  • IBEX 35

    8.781,60
    -57,10 (-0,65%)
     
  • FTSE 100

    7.563,55
    -47,68 (-0,63%)
     

Es artista, dejó Argentina y hoy triunfa en Nueva York: "No extraño el caos económico y el no poder planear nada"

·5 min de lectura

"Salvaje, ecléctica y casi alucinatoria mezcla de géneros y naciones… música andina, jazz, funk, electrónica. Fiel a la misión de derrumbar las fronteras", así describía The New York Times "Umbral", el último trabajo de Sofía Rei.

La artista argentina, que combina con elegante equilibrio elementos del folk latinoamericano, música electrónica, funk, neo soul, hip hop y jazz, dejó Argentina hace 20 años y ha llegado a tocar con figuras de reconocida trayectoria internacional. La última vez que vino a nuestro país a tocar fue con su disco anterior que visitaba la obra de Violeta Parra.

"Me mudé a Nueva Yor enamorada del jazz y la improvisación, y con ganas de meterme de lleno en la fuente de esa música", cuenta a iProfesional. "Quería crecer musicalmente y me dieron la oportunidad de hacer una maestría en el New England Conservatory en Boston, Massachusetts, en uno de los mejores programas de jazz y música improvisada del mundo".

Ahí enseñaban algunos de sus ídolos musicales. "Era un programa chico, muy vanguardista, enfocado en el arte y no el comercio de la música. Los profesores eran todos artistas y nos empujaban a la experimentación, a encontrar nuestra propia voz, a componer, arreglar, tocar, cantar, producir", recuerda. Sumado a ello, sigue Sofía, "se daba el hecho (no menor) de que el país estaba muy mal política y económicamente. Conseguir trabajo como artista en Buenos Aires en esos años era difícil, todas las puertas se cerraban. Todo era no. Por más que no fue fácil arrancar de nuevo en Estados Unidos, la curva siempre fue ascendente y positiva".

Dos años antes de irse, la música empezó a estudiar por correspondencia con uno de los gurús del jazz, maestro de algunos de los más grandes músicos de este estilo: Charlie Banacos. "Daba clases en su estudio, pero estaba afiliado al New England Conservatory y yo estaba fascinada con él y quería finalmente poder tomar clases en persona, algo que era muy difícil de otra forma porque tenía una lista de espera de dos años y medio", explica.

Los primeros pasos de Sofía en Estados Unidos fueron en Boston, como estudiante. "Llegué en un momento poco oportuno: tres semanas después de mudarme fueron los atentados a las torres gemelas. El país estaba convulsionado y Boston no era la excepción. Había amenazas de atentados todos los días en distintos edificios de la ciudad", recuerda.

Sofía Rei llegó a Boston para estudiar jazz
Sofía Rei llegó a Boston para estudiar jazz

Sofía Rei llegó a Boston para estudiar jazz

Al principio, dice, le costó "un poco" entender el código social. "Le daba un abrazo o un beso a mis compañeros americanos para saludarlos y no entendían nada. También sufrí un poco de lo que se llama el ‘síndrome del impostor’. No podía creer estar haciendo una maestría en esta universidad sin nunca haber estudiado jazz formalmente. Mis estudios de música habían sido en el Conservatorio Nacional, música clásica, todo lo demás lo había aprendido sola. Todo el tiempo me perseguía conque no estaba a la altura de las circunstancias".

Pero fue justamente eso lo que la hizo redoblar el esfuerzo. "Me pasaba el día entero en salas de práctica, ultra nerd. Además, éramos solo tres latinoamericanos en el programa, con lo cual la vida era en inglés en un 90%. Eso me sirvió para mejorar el idioma un montón. No había alternativa. Y en un año me acomodé y logré sentirme más cómoda en las clases, en este nuevo ambiente, en la ciudad, en todo. Cuando terminé la maestría me quedé dos años más en Boston dando clases y estudiando. En cuanto pude, me mudé a Nueva York, que para mí era la ciudad de mis sueños, de agite permanente, de una energía creadora indescriptible. Y no me arrepentí".

Según narra, "ser artista independiente es difícil en todos lados. Es reinventarse diariamente. Es estar desempleado constantemente. Pero tiene de bueno el ser libre. Poder moverse y crear libremente es para lo que más valoro en el mundo. En New York la vida no es fácil, la ciudad no para, todo es carísimo, todos es veloz, pero venir acá me mostró cosas que no habría podido vivir ni aprender estando en Argentina. Lo que más me gusta es poder ser parte de muchos ambientes musicales al mismo tiempo. Para mí, siendo una persona curiosa y con mucha energía, New York es perfecta. Acá puedo ser parte de la escena latinoamericana, de la escena del jazz, del de la música experimental, de la música clásica contemporánea".

"Ser artista independiente es difícil en todos lados", dice Sofía

Ser argentinos

"Los argentinos estamos acostumbrados a las crisis, al cuesta arriba, a resolver problemas creativamente…a salir adelante con los recursos que haya…Definitivamente es una ventaja en términos de resiliencia", asegura Sofía. "En términos de talento, el nivel de talento que encontré acá no tiene nación, ni país. Gente de todos lugares del mundo te impresiona diariamente con talento extraordinario".

En cuanto a sacrificios, "el más grande es haber pasado tantos años lejos de mi familia", sostiene. "Es muy duro estar lejos, no poder estar en momentos importantes con ellos. Emigrar implica abrir tu mente, aprender otros códigos que no son con los que te criaste, implica entender que nada es perfecto en ningún lado y después de tantos años, ya no sos ni porteño ni neoyorquino, sino un poco de las dos cosas".

Sofía Rei dice extrañar a su familia, a las facturas y los sanguches de miga. "Extraño Buenos Aires, los cafés, las sobremesas interminables, las cenas de medianoche, los amigos de toda la vida. Extraño que mi cumpleaños sea en verano. Pero no extraño el caos económico, el no poder planear nada, la burocracia administrativa…¿Volvería? Si, claro. Siempre lo pienso. Pero creo que sería mejor poder estar un poco en cada lado, aprovechando lo mejor de cada mundo", concluye.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente