Alemania, principal obstáculo para lograr hoy un acuerdo que convierta al BCE en supervisor bancario único

Reclama excluir a las entidades con activos inferiores a 50.000 millones

BRUSELAS, 12 (EUROPA PRESS)

Los ministros de Economía de la UE celebran este miércoles una reunión extraordinaria en un último intento de alcanzar un acuerdo sobre la norma que encomienda al Banco Central Europeo (BCE) la supervisión de la banca de la eurozona. Alemania se perfila como principal obstáculo para el compromiso por su exigencia de excluir a las entidades con activos inferiores a 50.000 millones de euros y de erigir una "muralla china" que separe la política monetaria de la supervisión.

La creación de un supervisor único es la condición previa para la recapitalización directa de las entidades en crisis a cargo del fondo de rescate (MEDE) y el primer paso para poner en marcha una unión bancaria que rompa el vínculo entre riesgo bancario y riesgo soberano. Los líderes europeos se comprometieron a cerrar un acuerdo antes de fin de año y países como España o Francia ya han avisado de que cualquier retraso aumentará de nuevo la incertidumbre en el mercado.

Para tratar de contentar a Berlín y desbloquear las negociaciones, la presidencia chipriota ha propuesto que el BCE sólo supervise directamente a los bancos cuyos activos superen los 30.000 millones de euros, mientras que el resto de las entidades quedarán bajo control de las autoridades nacionales.

Sin embargo, Alemania considera insuficiente este compromiso y quiere excluir todavía a más entidades del control del BCE. Por ello, pide elevar el umbral hasta los 50.000 millones de euros, según han informado fuentes europeas. En contraste, Francia, España, Portugal o Italia prefieren que no haya ningún umbral para evitar un sistema "a dos velocidades" e insisten en que las entidades pequeñas también pueden ser focos de riesgo sistémico, como ha demostrado la actual crisis.

Estos países han propuesto como alternativa un mecanismo progresivo de inclusión, que reduciría progresivamente los umbrales a medida que el BCE vaya aumentando su preparación para asumir sus nuevas tareas supervisoras. El propio BCE, según las fuentes consultadas, ha sugerido que el umbral se fije en 40.000 millones de euros.

Eso sí, el BCE mantendría el poder para asumir el control de cualquier banco pequeño si lo considera necesario por detectar problemas u otros motivos.

Alemania, junto con aliados tradicionales como Holanda y Luxemburgo, sigue presionando para retrasar al máximo la entrada plena en funcionamiento del supervisor único, y con ello de la recapitalización directa. La nueva fecha propuesta por Berlín es julio de 2014 -frente a abril de 2014 propuesto por Chipre-. España y Francia siguen insistiendo en que sea lo antes posible, y como muy tarde el 1 de enero de 2014.

Por lo que se refiere a la separación entre política monetaria y supervisión en el seno del BCE, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, insistió en el último Ecofin celebrado la semana pasada en la necesidad de erigir una "muralla china" y sugirió que para ello podría ser necesario modificar los Tratados, lo que retrasaría indefinidamente el proyecto de unión bancaria. Esta posición la comparten Suecia y Austria.

El último escollo que todavía no se ha resuelto es el nuevo reparto de poder en el seno de la Autoridad Bancaria Europeo, el órgano que seguirá elaborando los estándares técnicos para todas las entidades de la UE. Londres teme en el futuro quedar sistemáticamente en minoría si los países del euro pactan entre sí y reclama derechos especiales de voto.

La presidencia chipriota ha propuesto que las decisiones se adopten por un sistema de doble mayoría de países de dentro y fuera del euro, una solución que contenta a Reino Unido. Pero países como Alemania y Francia siguen negándose a reconocer a Londres derechos especiales.

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