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5 razones por las que no me compraría el iPhone X

Carlos Martinez
(Apple)

Llevo meses esperando el lanzamiento del nuevo iPhone X, estaba convencido de ir a por él, pero ayer, justo al terminar la conferencia, me pregunté, ¿de verdad es este el iPhone que estaba esperando? El nuevo iPhone X es toda una bestia, pero hay algunos puntos que no terminan de convencerme, así que he decidido explicártelos a continuación.


Entrada a una nueva generación



El iPhone X supondrá un salto generacional en todos los sentidos, ya que cada uno de los detalles que esconde afectarán a todos los aspectos de la plataforma, hasta el punto de modificar la experiencia de usuario como veremos más adelante. Teniendo en cuenta que empieza una nueva etapa, no sería la primera vez que nos toparíamos con un modelo que rápidamente terminará "sustituido" por una nueva versión en la que se corrigen aspectos esenciales.


La pantalla y su escalón




El recorte superior creado por la colocación de la cámara TrueDepth no me convence. Esa "mancha" negra estará siempre presenta en todas las pantallas, molestando en una imagen a pantalla completa y obligando a reducir la superficie útil del terminal. Además, Apple especifica en sus guías de estilo para desarrolladores que está terminantemente prohibido utilizar bandas negras para ocultar el escalón, por lo que será bastante difícil no echarle cuenta. ¿No hubiera sido mejor cubrir toda la parte superior con una banda de lado a lado?

De hecho, parece que ni la propia Apple tiene muy claro qué hacer con la barra superior, ya que en la web oficial encontramos imágenes con un fondo negro que la ocultan (cosa que en teoría los desarrolladores no pueden hacer) y otras en las que el fondo pasa a ser gris, permitiendo ver en ese caso claramente la visera superior.


Face ID, el escáner facial


A falta de probarlo, la idea de usar un escáner facial no me convence. No dudo de la eficacia del sistema (aunque en la presentación no mostrara precisamente su mejor cara, nunca mejor dicho). Apple es especialista en reinventar funciones que ya existían y hacerlas mucho mejor, sin embargo, es el movimiento a realizar lo que no me gusta.

Para que el terminal "te vea" tendremos que orientarlo siempre hacia nuestro rostro, como cuando nos hacemos un selphie o utilizamos la cámara frontal como espejo. Ni en la presentación, ni en las especificaciones técnicas del teléfono se detalla el ángulo de cobertura de la cámara frontal (o el sensor encargado del escaneo), por lo que no sé exactamente cómo de precisos tendremos que ser a la hora de apuntarnos con el teléfono.

Craig orienta el teléfono hacia su cara con un leve gesto del brazo

En la demo fallida de Craig Federighi se puede ver cómo el directivo tiene que realizar un movimiento con el brazo ligeramente forzado para desbloquear el teléfono. Es justo lo que me pasa cuando uso el sistema de desbloqueo facial del Galaxy Note 8, y puede que me ocurra lo mismo con el iPhone X. No siento esa acción como un movimiento natural y fluido como podría ocurrir con Touch ID. Con el lector de huellas, basta con llevar el teléfono del bolsillo hacia mis ojos para encontrarme el terminal ya desbloqueado. Es intuitivo, es rápido y es natural.

(Craig orienta el teléfono hacia su cara con un leve gesto del brazo / Apple)

En el vídeo de presentación oficial podemos ver como una chica apoyada en el borde de una piscina puede desbloquear el teléfono mientras este está dejado caer en el suelo. Esto deja ver que el reconocimiento funcionará con un ángulo bastante cómodo, sin embargo, en la demo de la conferencia no parecía ser así.


La desaparición del botón Home y el olvido de 3D Touch


Este punto esconde más detalles del que podrías pensar. Los usuarios de terminales con iOS llevan años pulsando un botón para volver a la pantalla principal, arrastrando desde el bisel superior para ver las notificaciones y haciendo el gesto hacia arriba para hacer aparecer el Control Center. Pues bien, todo esto ha cambiado por completo en el iPhone X, ya que todos los paneles aparecerán deslizando desde arriba según la zona desde la que arrastremos el dedo, dejando únicamente el menú de multitarea para el gesto desde el borde inferior (manteniendo la ventana en el centro), y la vuelta a la pantalla principal con un simple gesto rápido hacia arriba.


The new iPhone X UI design is idiotic. Wouldn't this be WAY better? pic.twitter.com/zHeB9XFNdy

— Quinn Nelson (@SnazzyQ) 12 de septiembre de 2017


¿Y qué pasa con 3D Touch? El efecto del click virtual sigue presente, no me malinterpretes, pero podrían haber incluido una zona sensible a la presión en la parte inferior para volver al menú principal. Esto al menos mantendría cierta esencia de la interfaz de usuario que llevamos usando desde hace años. Todos estos cambios suponen un borrón y cuenta nueva bastante agresivo, y no harán más que volvernos locos cuando pasemos del iPad al teléfono. Si al menos iOS 11 incluyera estos cambios por software para el resto de terminales, la transición sería más llevadera (aunque seguiríamos sin estar de acuerdo).


El precio

El modelo más barato del iPhone X costará 1.159 euros en España. Sin entrar en si verdaderamente vale ese precio o no, lo que menos me gusta de esa cifra es lo que finalmente me ofrece. El teléfono llegará bastante pelado, con 64 GB de almacenamiento interno en el lado de las especificaciones (no hay versión de 128 GB), y auriculares cableados y un cargador de 5W en el aspecto de accesorios. Un teléfono que se coloca como el más alto de la familia debería de incluir todos los accesorios de serie. Con esto queremos decir que los AirPods podrían encontrarse dentro de la caja, y que el cargador rápido también debería de incluirse, ya que el terminal presume de ofrecer sistema de carga rápida. Al final, el modelo de 64 GB se dispara en precio, y si te ves apurado de espacio, sólo te queda pasarte al modelo de 256 GB, que supone 170 euros más. ¡Anda! Lo que cuestan unos AirPods.