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3 casos en los que puedes librarte de pagar el IRPF por vender tu piso

Estar exentos de pagar el IRPF por la venta de una vivienda. Foto: Pixabay

La venta de una vivienda es una transacción que no escapa de la mirada inquisidora de Hacienda. Esta operación está sujeta a tributo cuando ha habido una ganancia y constituye uno de los principales gastos que tenemos que asumir al vender un piso, ya que el porcentaje del impuesto oscila entre el 19% y el 23%. No obstante, existen algunos casos excepcionales en los que podemos librarnos de hacer este pago. Pero ¿cómo saber si somos uno de los afortunados? En este artículo hacemos un repaso por algunos de los supuestos.

Vender la vivienda habitual para comprar otra

Las ganancias resultantes de la venta pueden estar exentas cuando, desde el punto de vista fiscal, el piso constituía nuestra vivienda habitual y hemos utilizado el dinero de la venta para comprar otro

Se cumple el requisito de vivienda habitual cuando hemos residido durante, al menos, tres años continuos en la casa anterior y habitamos de manera efectiva en el piso nuevo durante un plazo de doce meses, contados a partir de la fecha de adquisición. Aunque, si la mudanza se ha dado por causas justificadas como, por ejemplo, la celebración de un matrimonio, un divorcio o un cambio en las circunstancias laborales, la agencia tributaria también considerará que se da la condición.

Eso sí, para que la exención sea total se debe reinvertir todo el dinero en la nueva propiedad. De lo contrario, nos veremos obligados a pagar por la parte proporcional que no ha sido destinada a la compra. Además, la reinversión debe efectuarse en un período no superior a los dos años, contados desde la fecha de la venta.

Ser mayor de 65 años

Ser sexagenario tiene sus ventajas. Si hemos pasado de los 65 años de edad y vendemos nuestra residencia principal estamos totalmente libres de pagar. Además, no tenemos que reinvertir el dinero en la compra de una nueva vivienda habitual para gozar de la exención.

Aunque, si el inmueble que se vende es una segunda residencia que, por ejemplo, hemos heredado, sí tenemos que pagar el IRPF por la ganancia obtenida. No obstante, si el dinero de la venta lo utilizamos para constituir una renta vitalicia con un banco o una entidad aseguradora, por un monto máximo de 240.000 euros, podemos disfrutar del beneficio fiscal.

Entregar el piso en dación en pago

También estamos exentos de tributar por la ganancia patrimonial en el IRPF si no podemos hacer frente a la hipoteca y tenemos que entregar la casa en dacion en pago para cancelar la totalidad de la deuda con el prestamista

En este caso será necesario que no dispongamos de otros bienes o derechos de valor que sean suficientes para cubrir la deuda y la vivienda debe cumplir la condición de habitual. Si se trata de una segunda residencia, Hacienda reclamará el pago por el beneficio obtenido con la operación.

Importante: sin declaración no hay beneficio fiscal

Es vital tener en cuenta que, aunque estemos exentos de pagar el IRPF por cumplir con alguno de estos supuestos, debemos reflejar en nuestra declaración de la renta que pretendemos acogernos al beneficio fiscal. Es decir, tenemos que poner los datos de la transacción, aunque no tengamos que pagar el impuesto.

La agencia tributaria considera que este tipo de beneficios son optativos, por lo que si no lo incluimos, podríamos perderlo y vernos obligados a tributar.

En definitiva, si cumplimos con alguno de estos casos podemos estar tranquilos. Si presentamos nuestra declaración de la renta debidamente nos ahorraremos este gasto por la venta de nuestro piso.

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