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3 aparatos que nos permiten ahorrar energía sin esfuerzo

ahorra luz

Se acerca el otoño y con él, el frío. Por ello, muchos consumidores ya empezamos a hacer cábalas de los gastos que se avecinan en concepto de luz y gas. Pero antes de llegar al cambio de hora y de armario, podemos preparar nuestra casa para ahorrar energía sin esfuerzo gracias a algunos aparatos. A continuación, hacemos un repaso rápido de los tres más interesantes.

El contador de luz, ese gran desconocido

No hace falta una gran inversión en aparatos de última generación para ahorrar un poco en nuestras facturas de luz. Por ejemplo, la inmensa mayoría de los hogares españoles ya contamos con el contador inteligente, el cual nos da muchos datos de interés respecto a nuestro consumo. Dicho de otra forma, es un chivato de primer nivel para rebajar las facturas.

Pese a que no podremos controlar el consumo de nuestros electrodomésticos de forma individual, sí podemos ver cuáles son las franjas en las que más consumimos. De hecho, podemos detectar si hay alguna anomalía que provoque que estemos pagando más de la cuenta. Por ejemplo, si vemos picos de consumo en horas (o días) en las que no estamos en casa, es evidente que hay un problema.

Además, si somos clientes de la tarifa regulada de luz (PVPC), la compañía nos mostrará nuestro consumo hora a hora a través de su página web. Gracias a ello, podemos optimizar mejor nuestras tareas, evitando realizar tareas de mucho gasto en las horas más caras.

Domótica básica ¡y barata!

Los hogares hiperconectados están de moda. De hecho, cada vez son más los electrodomésticos que podemos conectar a la red, lo que nos permite controlarlos a distancia. Sin embargo, no es necesario hacer una gran inversión de dinero para tener esta ventaja.

Actualmente existen muchísimos enchufes inteligentes, los cuales nos permiten controlar los aparatos que conectemos a ellos desde el móvil. Así, por ejemplo, podemos enchufar desde una lámpara de apoyo hasta el calefactor. De esta forma, podremos activarlos a distancia cuando realmente los vayamos a necesitar. Un ejemplo muy interesante lo encontramos con los radiadores del cuarto de baño. Aunque algunos se pueden programar, con este sistema podremos marcar una rutina concreta, por ejemplo que se conecten a las seis de la mañana de lunes a viernes.

De igual forma, este sistema coge fuerza en aparatos de gran consumo, como los calentadores eléctricos. Este electrodoméstico suele conectarse a lo largo de todo el día cuando nota que baja la temperatura del agua. En cambio, con estos enchufes podemos evitar esta mala gestión de la energía evitando que funcione cuando no vamos a necesitar el agua y haciendo que se conecte únicamente unas horas antes de requerirla. Así, si siempre nos duchamos por la mañana, podemos conectarlo por la noche, que es cuando más barata es la electricidad.

La intensidad, otro aspecto que se debe controlar

Por último, pero no por ello menos importante, tenemos la posibilidad de controlar la intensidad de algunos aparatos. Los más habituales son las bombillas, las cuáles podemos controlar a través de un regulador de luz. Aunque nos pueda resultar una tontería, lo cierto es que este sencillo gesto influye en el ahorro energético. Además, nos permite crear atmósferas diferentes en una misma habitación.

Finalmente, no debemos olvidarnos de los termostatos. Estos aparatos nos permiten controlar los electrodomésticos de climatización y es vital que seamos cuidadosos con su uso. De hecho, por cada grado que subimos la temperatura, el gasto es de un 7% más. Por lo tanto, es sumamente interesante saber cuáles son los valores óptimos de confort y ahorro. Por ejemplo, en el caso de la calefacción, no deberíamos ponerla a más de 21 grados.

En definitiva, la tecnología nos puede ayudar a rebajar las facturas. El único truco al fin y al cabo es estar pendientes de nuestro consumo.