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El gran tropezón bursátil de Jeff Bezos, el CEO de Amazon

Tecnología y redes
6. Jeff Bezos. Fundador y CEO de Amazon. Dejó al mundo con la boca abierta cuando anunció su nueva apuesta: la compra del legendario periódico 'The Washintgyon Post' por 250 millones de dólares. Sin duda, su medida más audaz. Pese a todo sigue contando con el 'cariño' de Wall Street y sus acciones han subido un 40% en lo que va de año. (Foto: AP)

126 millones de dólares en pérdidas. Los resultados trimestrales de Amazon han caído como una losa sobre la mayor empresa de venta online. Da igual que las ventas subieran un 23% respecto al mismo periodo del año pasado (de 15.700 millones de dólares a unos estratosféricos 19.340 millones en el segundo trimestre de 2014), Wall Street no perdonó los números rojos y la acción del gigante ha caído un 12%, desde los 360 dólares a los 320. Y esto es solo el principio, porque se estima que el próximo trimestre las pérdidas de Amazon superen los 800 millones de dólares.

Toda una bofetada bursátil para la gestión de Jeff Bezos, presidente y fundador de la compañía. El que es considerado por muchos el heredero espiritual de Steve Jobs parece estar agotando la paciencia de los inversores. ¿Pero qué está fallando en una empresa que es líder absoluto en venta electrónica y almacenamiento en nube?

Los analistas aseguran que el mercado no perdona que Amazon esté gastando tanto dinero en proyectos que no parece que vayan a dar mucho beneficio a corto plazo. A la hora de presentar resultados, la compañía no muestra datos de cada una de sus áreas de negocio, así que solo se puede inferir cuáles son sus inversiones principales.

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Una de ellos es Fire, el smartphone con el que quiere comerle terreno a los Android y a los iPhone. Si ya es difícil meter la cabeza entre estos dos gigantes –ni Sony, ni HTC ni LG parecen haberlo conseguido tras muchos intentos- la forma en la que lo quiere hacer Bezos duplica el riesgo. Porque su empresa no espera sacar mucho dinero de la venta del teléfono, si no del contenido que en él se vea.

Esta es la lógica: quien compre el teléfono Fire tiene derecho a un año de Prime, el servicio de suscripción Premium de la compañía. Con el tendrá acceso a cientos de películas y series de televisión en streaming, a miles de canciones y libros y por si fuera poco, cualquier producto que compre en Amazon le llegará en dos días sin gastos de envío. Un chollo demasiado grande que solo generará beneficios si en el futuro millones de personas pagan por él una vez terminado el periodo gratuito.

Casi lo mismo ocurre con las tabletas de la casa. Su potencia y su precio las hacen tremendamente atractivas, pero su margen de beneficio es más bien escaso. Bezos espera ganar dinero con el contenido que con ellas se consuma, y todavía falta para que esto ocurra.

Otra de las gigantescas inversiones de Amazon es la de los productos comestibles. Bezos quiere que los estadounidenses hagan la compra desde su casa vía Amazon, ya sea para comprar un libro, un móvil o tres kilos de tomate. Y que un repartidor se lo lleve a casa lo más rápido posible. Un desafío logístico descomunal que ya se estaría tragando cientos de millones de dólares y eso que solo está disponible en el área metropolitana de Seattle y en algunas zonas de California.

Bezos siempre ha pedido paciencia a sus inversores y estos han sido premiados con rentabilidades de vértigo. Pero parece que los mercados piden algo más a Amazon. ¿Será capaz el magnate de dárselo?