Mercados españoles cerrados

Amazon descubre una enorme estafa en las opiniones de sus productos

Tecnología y redes

Los usuarios de Internet confían más en la opinión de otras personas que en la información que pueda provenir de los anuncios o de medios de comunicación, sobre todo en cuanto a viajes o a productos que se comercialicen online. Por eso, las empresas cuidan mucho a sus clientes, para conseguir una buena crítica y así tener una estupenda publicidad. Pero también hay otros métodos más oscuros para conseguir buenas reviews.

Así queda demostrado tras conocerse que Amazon ha denunciado a más de 1.000 de sus usuarios que formaban una trama que ofrecía comentarios positivos a terceras empresas para valorar positivamente sus artículos dentro de la famosa web.



Por cinco dólares, los ideólogos de este timo podían decir que un reproductor de MP3 tiene una batería que dura horas, que una cámara de fotos logra estupendas imágenes con poca luz ambiente o que un ordenador en concreto jamás se estropea.

Los estafadores se hacían pasar por compradores y alababan los productos. Amazon ha puesto en marcha toda su artillería legal para intentar conseguir tanto una indemnización por estas prácticas como lanzar un mensaje para todos aquellos usuarios que se dediquen profesionalmente a dar opiniones favorables por dinero.

Amazon no es la única empresa afectada por estas prácticas. Páginas como Yelp o TripAdvisor también están plagadas de falsos aduladores, y buen ejemplo de ello suelen ser el top ten de mejores restaurantes de una ciudad, muchas veces copado de locales de escaso prestigio y que muy pocos conocen, pero que sin embargo se imponen a otros clásicos gracias a una legión de usuarios que los han valorado de manera positiva.





[Te puede interesar: La notificación que nadie quiere recibir: Facebook avisará si la cuenta de un usuario está siendo espiada por un gobierno]

Las grandes empresas de Internet poco pueden hacer para frenar este fenómeno. Solo comportamientos sospechosos, como un aluvión de positividad que se se produzca de la noche a la mañana sobre un producto, puede hacer que salten las alarmas y que se ponga en cuarentena lo que se esté publicando. En el caso de Amazon, los ingenieros de la compañía descubrieron que los usuarios ahora denunciados jamás habían adquirido los artículos que más tarde reseñaban.

Yelp y TripAdvisor también sufren este problema
La compañía de Jeff Bezos ha decidido perseguir a los estafadores, pero no a las empresas que supuestamente los habrían contratado. A dichos negocios parece serles de más utilidad invertir dinero en falsos halagadores que en publicidad estándar.

Yelp, la web que evalúa restaurantes y negocios locales, tiene un enfoque mixto. Por un lado denuncia a los usuarios que ha pillado mintiendo, y por otro, advierte a las empresas responsables del producto alabado: si en 90 días vuelve a repetirse una conducta similar, eliminará su página del listado.

En 2013 se descubrió que varios colaboradores de Fiverr.com, una web en la que escritores freelance ofrecen sus servicios, habían estado escribiendo críticas falsas en Amazon. El hecho llegó a los tribunales y en el juicio se probó que terceras empresas habían pagado dinero para conseguir comentarios positivos, y que habían estado enviando cajas vacías a los críticos a través de Amazon para que el gigante de Internet creyese que las compras eran reales.