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Así acaba la historia del 'Unete', el timo de la estampita en versión 2.0

La otra cara de la moneda

Los cofundadores del ‘unete’, la moneda virtual equivalente a un dólar que
resultó ser una monumental estafa piramidal, están ya en la cárcel,
ante el
temor de la Audiencia Nacional a que puedan huir de España o destruir
pruebas. El juez cifra en 50.000 las víctimas de la estafa piramidal, con la que dos jóvenes españoles se apropiaron de alrededor de 28 millones de euros y pasearon su buena fortuna por las principales capitales de los negocios.

La historia empezó en 2012 cuando José Manuel Ramírez Márquez y Pilar Otero Sánchez idearon un rocambolesco esquema de acumulación de riqueza a través de la empresa United Business Online (Unetenet), con sede en el paraíso fiscal de San Vicente y las Granadinas. Una curiosa isla volcánica y casi perdida en la región atlántica de América Central, de la que apenas se oyó hablar en las inundaciones que arrasaron la zona en la Navidad de 2013.

¿Cómo funcionan estas estafas? La empresa ofrece alta rentabilidad por invertir en bienes o activos diversos y consigue atraer a un número alto de inversores. Se construye una estructura en forma de pirámide, con los inversores más antiguos en la cúspide y los más recientes abajo. Con las aportaciones de los últimos se paga a los primeros. El sistema ‘revienta’ cuando baja el ritmo de entrada de inversores o cuando no hay ingresos suficientes para pagar los intereses o devolver la inversión a quienes quieren dejar el negocio.

En el auto de prisión de los dos astutos promotores del ‘unete’ se explica que la empresa ofrecía a pequeños inversores la promesa de multiplicar sus ahorros dedicando solamente unos minutos al día, desde casa, sin desplazamientos y con unos beneficios “inalcanzables en cualquier otro trabajo”.

Con este modelo simplón, Ramirez y Otero pusieron en marcha su peculiar maquinaria. Vídeos, charlas, participación en actos públicos… para dar a conocer su negocio: paquetes de publicidad online de Unetenet por los que los inversores debían pagar 59,95 euros mensuales y luego ‘colocar’ entre sus clientes (normalmente, amigos y conocidos). 

No se vendía nada tangible, sólo anuncios de la marca. A mayor inversión, mayores ganancias. Por ejemplo, por invertir el equivalente a 18.000 dólares (16.330 euros) prometían 67.0000 dólares (60.800 euros), que se irían cobrando a razón de 48 pagas semanales de 1.300 dólares.  

La estafa se producía primero en la captación de las víctimas y, en segundo lugar, cuando Unetenet decidió cambiar unilateralmente todos los contratos y pagar los beneficios en una moneda virtual inventada por Ramírez y Otero y llamada ‘unete’. Y empezó a oler raro cuando dijeron a los clientes/víctimas que debían captar nuevos inversores y venderles la nueva moneda “al precio que estimen conveniente”.

El truco de la estampita en versión digital. Dicen que los avispados creadores del ‘unete’ se inspiraron en Serguéi Mavrodi, un visionario ruso que arruinó a miles de pequeños ahorradores con una colosal pirámide financiera llamada MMM en los 90. Serguei y su hermano crearon la mayor pirámide financiera de Rusia combinando diversas estructuras comerciales y, aunque fue atrapado acusado de evadir impuestos, logró la inmunidad durante varios años al ser nombrado diputado de la Duma.  

El año pasado otro fraude piramidal en TelexFree dejó a más de 50.000 españoles sin ahorros. La compañía habría estafado alrededor de 730 millones de euros prometiendo millones de euros por copiar y pegar anuncios en la red, con un retorno de la inversión del 265%. Parados e inmigrantes fueron sus víctimas propiciatorias. Tristemente, en nuestra historia reciente abundan los casos: Forum Filatélico, Afinsa, Madoff…

Dicen que nadie da duros a cuatro pesetas. Quizá es incluso peor morder el polvo y verse en la lista de engañados por estos pillos que montan negocios a todas luces imposibles.

IDNet Noticias

@maribelrodrigo