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El multimillonario negocio de la eliminación de tatuajes

Economía para todos

Hasta hace unos pocos años estaba reservado para presidiarios, rebeldes y estrellas del rock. Sin embargo, con la llegada del siglo XXI el tatuaje se ha convertido en una marca diferenciadora y en uno de los sectores más boyantes de la industria estética. Un negocio que sólo en Estados Unidos, la meca del arte de decorar la piel, deja más de 2.300 millones de dólares al año en beneficios.

Las últimas encuestas afirman que el 21% de los estadounidenses tienen un tatuaje, cifra que se dispara a casi la mitad de la población entre los 15 y los 35 años. Este factor ha hecho que el negocio haya florecido hasta acumular más de 15.000 estudios de tatuaje en todo el país.

El precio medio por hora de trabajo de los tatuadores varía entre los 80 y los 350 dólares, dependiendo de la fama del artista o la ciudad. Sin embargo, donde realmente está el dinero es en la eliminación de tatuajes. A medida que se hacen adultos, muchos de los que en su juventud decidieron decorar su piel deciden borrar sus tatuajes.

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Eliminar, más rentable que tatuar
Únicamente el 11% de los estadounidenses mayores de 50 años los conservan. Sólo el año pasado el número de personas que acudieron a borrar sus tatuajes creció un 32% en EEUU, según los datos de la American Medical Association (AMA).

Para eliminar por completo el rastro de tinta que un tatuaje deja sobre la piel hacen falta entre 10 y 15 sesiones de media. El coste del tratamiento puede llegar a superar los 1.500 dólares, hasta 10 veces más de lo que cuesta hacerlo.

El precio varía en función de la dificultad —la tinta azul es la más difícil de borrar, según la AMA— y otros condicionantes, como el tabaquismo, que hacen más compleja su eliminación.

Un problema en el trabajo
Los niños becarios que fabrican tu smartphone: Foxconn contrató a 500 menores de edad en una fábrica en China. Aunque la cultura laboral, sobre todo en relación a la estética, ha evolucionado mucho en los últimos años, todavía hoy para el 34% de los españoles tener un piercing o tatuaje puede ser negativo al presentarse frente a una empresa.

Al menos así lo asegura una encuesta realizada por la web Trabajando.es entre más de 2.500 trabajadores españoles, en la que el 56% manifestaba que determinados cargos, sobre todo los directivos, no pueden permitirse llevar tatuajes o piercings ya que podrían dañar la imagen de la empresa.

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