Economía para todos

Siete mitos falsos sobre la Declaración de la Renta

¿Qué tienen en común el espíritu en el espejo, la autoestopista fantasma o el hecho de que si haces un año la Declaración de la Renta, la tendrás que hacer siempre? Todos son mitos, leyendas urbanas que corren de boca en boca y se convierten en verdades absolutas a base de ser repetidas una y otra vez, sin que haya ninguna prueba de su veracidad. De hecho, son totalmente falsas.

[Te puede interesar: Especial sobre la declaración de la Renta]

Ajustar cuentas con la Agencia Tributaria es un proceso traumático para muchos españoles, que tienden a convertir malas experiencias personales en verdades absolutas que no hacen más que despistar a otros contribuyentes. Estas son algunas de las leyendas urbanas más populares creadas en torno a la Declaración de la Renta:

1.- Si la haces un año tienes que hacerla siempre
El gran mito relacionado con la Renta es que, si declaras un año, Hacienda te ficha y tendrás que hacer la declaración siempre. Esto es rotundamente falso. El IRPF es un impuesto que se liquida cada año y parámetros para medir la obligación o no de declarar se evalúan cada 12 meses.

Aunque en un determinado año presentemos la Declaración, esto no significa que tengamos que volver a hacerlo al año siguiente. Dependerá de nuestras circunstancias y nuestros ingresos el entrar o no en el grupo de contribuyentes con obligación a liquidar impuestos.

2.- Si el Estado se queda sin dinero y te quedas sin la devolución
Este año, con cada vez más preocupante situación económica, se ha extendido el rumor de nuestra devolución podría peligrar si el Gobierno se queda sin efectivo. Evidentemente, es falso. No existe riesgo de que el Estado se quede sin dinero para devolvernos la renta. Eso sí, conviene recordar que Hacienda no tiene un plazo máximo, de obligado cumplimiento, para devolver los impuestos.

La Ley General Tributaria indica que la devolución "provisional" se hará en los seis meses siguientes al término del plazo establecido para presentar la declaración. En la práctica, siendo el último día de presentación de la Renta el 30 de junio, las cantidades que se devuelvan a partir del 1 de enero del año siguiente deberán llevar incluido el interés de demora.

3.- Hacienda es responsable si hay errores en la declaración
FALSO. Una vez que confirmamos el borrador, estamos dando por buenos todos los datos que contiene. Por eso es muy importante que cotejemos toda la información que contiene. Según el colectivo de Técnicos de Hacienda Gestha, aproximadamente uno de cada tres borradores contiene errores.

4.- Solo tengo obligación de hacer la declaración si he ganado más de 22.000.
En cada contribuyente hay que ver no solo el importe de sus rendimientos sino el tipo de rendimientos que ha recibido y las condiciones en las que lo ha hecho. Recibir intereses por depósitos bancarios por importe superior a 1.600 o ganar 15.000 de nómina pero repartidos en dos empresas distintas son dos de los casos más comunes que también obligan a hacer la declaración.

5.- Los niños no declaran
Error. La declaración de la renta se hace en función del nivel de rentas de cada ciudadano sin importar para ello la edad del declarante. Otra cosa es que en función del nivel de rentas del menor, esté obligado a hacer su declaración.

6.- Si tienes más de dos pagadores, te saldrá a pagar seguro
Esta es otra de las grandes leyendas urbanas en torno a la Declaración de la Renta. Aunque tengas más de un pagador, si las retenciones están bien hechas, no tiene por qué salirte a pagar. Caso distinto es que, como sucede en muchas ocasiones, una o varias de las empresas para las que has trabajado te hayan retenido el mínimo, el 2%, al ser un contrato temporal. En ese caso, tienes muchas posibilidades de que te toque abonar un buen dinero.

7.- Si has cobrado el paro te saldrá a pagar seguro
Las ayudas por desempleo se consideran rendimientos íntegros del trabajo y, como tales, hay que declararlas. Si sólo has cobrado el paro, es imposible que hayas superado el límite de los 22.000 euros, por lo que no estás obligado presentar la Declaración.

En el caso de que, además de cobrar el subsidio por desempleo, hayas trabajado parte del año en una empresa, el Estado es un pagador más, por lo que el contribuyente tiene la obligación de presentar la Declaración de la Renta si entre los ingresos por el trabajo y por el desempleo ha percibido más de 11.200 euros.

En cualquier caso, esto no significa que te toque pagar, dependerá de las retenciones que te hayan efectuado y de las posibles deducciones a las que puedas tener derecho por tu situación personal o familiar.

Más sobre la Declaración de la Renta:

Así va la Bolsa

PUBLICIDAD