Economía para todos

Como una madre desesperada hizo del remedio casero a la dolencia de sus hijos un negocio millonario

Cuando en 2007 una hemorragia cerebral dejó a su marido postrado en una silla de ruedas, a Lindsay O'Dell se le vino el mundo encima. Además de cuidar de su esposo y sus cuatro hijos, la economía familiar reposaba sobre su trabajo de camarera a tiempo parcial. Y, por si no fuera suficiente, estaba embarazada de su quinto hijo.

En aquel momento, Lindsay estaba desesperada por ahorrar cada centavo posible y no podía pagar los carísimos detergentes neutros que usaba para no irritar la piel de sus hijos alérgicos, que sufrían una importante dermatitis. Para intentar suavizar la crisis económica y familiar que atravesaba, una amiga le facilitó una receta para hacer jabón de lavar casero a base de productos naturales.

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Al principio fue un fracaso, pero con tiempo y paciencia dio con la fórmula perfecta. “Me llevó casi un año dar con la receta para hacer un detergente natural que no irritase la piel de mis hijos”, explica Lindsay en una entrevista al diario digital The Blaze.

En cuanto se enteraron, sus amigos y familiares decidieron probar el nuevo jabón. Quedaron encantados con los resultados y la animaron a comercializarlo. “Al principio pensé que estaban locos”, reconoce la joven gurú de los detergentes caseros, quien confiesa que con cinco hijos, un marido enfermo y un trabajo de camarera, “lo último en lo que pensaba era en montar un negocio”.

Coconut Rain

Gracias al boca a boca
Sin embargo, al final se lanzó a la aventura empresarial. Primero hizo unos 50 litros, que vendió a través de correo electrónico entre sus familiares y amigos en apenas unas horas. El siguiente paso fue presentarse en una feria local de Michigan, estado en el que reside, con más de 100 litros. Fue un éxito.

“Después de aquella experiencia supe que tenía algo importante entre manos. Dejé mi trabajo y dediqué el 150% de mi tiempo a fabricar detergente natural”. Así nació Coconut Rain. Aunque al principio no fue sencillo, el boca a boca fue convirtiendo su creación en uno de los productos artesanales más demandados del país.

'Boom' de ventas
Poco tiempo después del lanzamiento de Coconut Rain, Lindsay recibió una llamada telefónica que terminaría de impulsar su marca. The Marketplace, una tienda online que únicamente comercializa los mejores y más exclusivos productos elaborados por los emprendedores estadounidenses, quería contar con su detergente.

Sólo en las primeras 24 horas de venta online recibió 323 pedidos y en su primer mes en Internet, el pasado septiembre, Coconut Rain triplicó sus beneficios. Desde entonces las ventas de detergente han crecido a una media del 40% mensual, permitiendo a Lindsay O'Dell cuidar de su familia mientras disfruta del éxito empresarial.

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