¿Limitan los tatuajes tus posibilidades de encontrar empleo?

Camisas de manga larga, pantalón en lugar de falda o el pelo suelto, todo vale con tal de esconder un tatuaje de cara a una entrevista de trabajo. El 90% de los españoles considera que la decoración corporal limita las posibilidades de ser contratado, sobre todo si el puesto es “de cara al público”.

Al menos esa es la conclusión de un estudio realizado por el portal de búsqueda de empleo Trabajando.com, que asegura que la imagen personal es un factor clave a la hora de encontrar trabajo.

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La mayoría de los 2.500 encuestados afirmaron que para salir airosos de un proceso de selección es necesario mantener un aspecto cuidado, ir correctamente vestido y no llamar demasiado la atención por exceso de maquillaje en abundancia o un perfume demasiado fuerte.

Además, concluyeron que, a pesar de la evolución que se ha vivido en el ambiente laboral en los últimos años, los tatuajes y los piercing continúan siendo dos factores negativos en el momento de presentarse frente a un futuro empleador. Quizá por eso casi un tercio de los españoles intenta disimularlos en reuniones, entrevistas y presentaciones.

“La imagen y actitud corporal que proyectamos es muy importante. Con lo visual comunicamos de manera inconsciente, por lo que es lo más sincero que uno puede presentar. Cada detalle de lo que llevamos con nosotros tiene un significado que será tenido en cuenta por el entrevistador”, reconoce Javier Caparrós, Director General de trabajando.com España.

Código de vestimenta

Casi seis de cada 10 empresas españolas cuentan con un protocolo sobre cómo vestir en la oficina. En la mayoría de los casos se trata de reglas no escritas pero respetadas por todos los empleados, según se desprende de la encuesta realizada por Trabajando.com. Únicamente el 22% de las compañías de nuestro país tiene un 'dress code' explícito y que, además, aparece en sus estatutos.

Que a los empresarios, sobre todo a los más veteranos, no les gustan los tatuajes y los piercing no es ninguna sorpresa. Un estudio elaborado por la consultora OCC Mundial afirma que el 68% de las compañías aduce discrepancias con la imagen de la empresa para no contratar a personas con decoración corporal a la vista. De hecho, aún hoy, uno de cada tres empresarios asocia tatuajes y piercing con falta de profesionalidad y rebeldía.

Adiós a los tatuajes

La eliminación de tatuajes se ha incrementado de manera notable desde el inicio de la crisis “sobre todo por el aspecto laboral”, según reconocía recientemente la especialista aplicaciones clínicas de Cynosure para España y Portugal, Esther Roy.

Para Roy, la dificultad de conseguir empleo en este momento ha podido provocar una mayor demanda de personas que quieren borrar aquel dibujo, palabra o nombre que en su día fijaron a su cuerpo, aún a sabiendas de que, inicialmente, sería para toda la vida.

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