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Las excusas más absurdas para no ir al trabajo

El absentismo laboral es una de los mayores problemas para las empresas. En España, cada día faltan al trabajo cerca de un millón de trabajadores, y no siempre con un buen motivo. Según los cálculos, entre 70.000 y 130.000 lo hacen sin una causa justificada, lo que le cuesta a las compañías de nuestro país más de 1.700 millones de euros al año.

Así, los trabajadores españoles pierden una media de 11,6 días al año, lo que nos confirma como uno de los países con mayor nivel de bajas laborales. En el polo opuesto se sitúa Estados Unidos, con sólo 4,9 días perdidos por empleado y año, situándose como la nación que presenta los menores niveles de absentismo.

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A diferencia de España, donde la mayoría de las bajas responden a causas médicas, en EEUU los empresarios no admiten como excusa el típico "me encuentro mal" o "tengo gripe" como causa suficiente para ausentarse del trabajo, por lo que a los trabajadores que se quieren escaquear de la oficina no les queda más remedio que tratar de ser más ingeniosos con sus excusas, aunque en ocasiones pecan de tener una imaginación demasiado desbordante.

La culpa, de la mascota
La página web de búsqueda de empleo CareerBuilder acaba de publicar el top 10 de las justificaciones más absurdas para no ir a trabajar que le han hecho llegar sus empresas colaboradoras a lo largo de 2012.

En lugar de decir que había cogido un resfriado, uno de los trabajadores reseñados en esta peculiar lista aseguró que le había "mordido un pájaro", mientras que otro aseguró que había caído enfermo "por leer demasiado".

Hay quien prefiere echarle la culpa a su mascota. Según las experiencias recogidas por CareerBuilder, un empleado aseguró a su jefe que no podía salir de casa porque su perro "tenía una depresión nerviosa", y otro que su gato estaba en pleno "ataque de hipo".

Justificación surrealista
Cualquier excusa parece buena para no ir a 'currar' en EEUU, incluso aquellas que no dejan en muy buen lugar a quien la pone, como un trabajador que admitió que estaba "demasiado borracho como para accionar el test de alcoholemia antiarranque" de su vehículo o aquel que aseguró estar "demasiado triste para trabajar" después de ver la película de 'Los Juegos del Hambre' (2012).

Sin embargo, para los expertos de CareerBuilder, las dos excusas más desastrosas de este año han sido la de un desempleado que faltó a su primer día de trabajo aduciendo que se había olvidado de que había encontrado trabajo o la de una trabajadora que no acudió a su puesto porque creía que le había tocado la lotería.

No hace falta ser demasiado perspicaz para entender por qué el 70% de estos trabajadores perdió su empleo nada más informar a su jefe del motivo de su ausencia... aunque quizá lo más sorprendente es que el 30% consiguió probar su versión.

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