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¿Me pueden despedir por faltar al trabajo a causa de la nieve?

Roberto Arnaz
Fin - Economía para todos - ES

La meteorología, unida a la disminución o suspensión de los servicios de transportes, puede convertir el trayecto a la oficina en una verdadera odisea. Por eso, con la entrada hoy de un nuevo frente frío, miles de españoles se preguntan qué sucedería si la lluvia, la nieve o cualquier otra inclemencia del tiempo les impide llegar a su puesto de trabajo.

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¿Puede una ausencia provocada por un temporal costarnos un despido? Los abogados consultados por este blog son tajantes al respecto: la ley ampara al trabajador en los casos en los que causas de fuerza mayor le impiden acceder con normalidad a su empleo.

Despido improcedente
Una percepción que se deduce también de lo que dice el Estatuto de los Trabajadores y que refrenda una sentencia de la sala tercera del Tribunal Supremo (S.T.S. Sala 3ª 12/06/2009), en la que además se cuestiona si los trabajadores están "en la obligación de asumir determinado nivel de riesgo en sus desplazamientos hacia y desde el puesto de trabajo".

Según el Estatuto de los Trabajadores, apelar a un hecho extraordinario e inevitable que imposibilite el desarrollo del trabajo, algo que también sucede en casos de conflicto bélico, incendio o inundaciones, origina lo que se conoce como suspensión temporal del contrato.

Descontar la ausencia del salario
Sin embargo, aunque no le quede más remedio que aceptar la falta como justificada, en caso de ausencia por consecuencia de nieve o hielo la empresa puede descontar esas horas o días por faltar al trabajo, al no estar de baja. Eso sí, el trabajador no puede ser sancionado.

La única posibilidad de castigo o despido parte de que el empleador acredite y notifique por escrito que las causas alegadas por el empleado no son suficientes como para justificar la incomparecencia.

Ahora bien, si tus ausencias son más del 20% de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, no importará que lleves una justificación: el empleador podrá despedirte. En general, faltar al trabajo reiteradamente puede dar lugar a un despido disciplinario.

La justificación para esta medida extrema está en que cerca de un millón de personas no acuden cada día a sus puestos de trabajo en España. De ellos, unos 300.000 se quedan en casa de forma fraudulenta, según ha denunciado la patronal española de las pequeñas y medianas empresas Cepyme.