Economía para todos

Así es un corralito (y un corralón)

¿Te imaginas que el Gobierno te prohibiera sacar tus ahorros del banco, que la cantidad máxima de efectivo de la que pudieras disponer a la semana fueran unos 200 euros o que no te quedara más remedio que realizar todas las compras con tu tarjeta de débito? Pues eso es lo que sucedió en Argentina en diciembre de 2001, cuando la Administración liderada por Fernando de la Rúa anunció el ya tristemente famoso 'corralito'.

Bajo este sobrenombre, ideado por el periodista Antonio Laje, se escondía una política monetaria extrema que buscaba limitar las operaciones en efectivo para evitar que los ciudadanos sacaran todo su dinero de los bancos ante el miedo a una inminente quiebra del sistema financiero.

[Te puede interesar: Cinco cosas que serán más caras en 2012]

En Argentina se conoce como 'corralito' a un tipo de jaula acolchada y cerrada con una red, cuya estructura puede ser de caños o madera, en el cual se coloca al bebé para que descanse o juegue de manera segura, siéndole imposible escapar del mismo. Básicamente, en términos económicos, suponía que el dinero quedaba atrapado en las cuentas corrientes y depósitos, porque tampoco te permitían hacer transferencias al extranjero.

El ex presidente argentino, Fernando de la Rúa.El ex presidente argentino, Fernando de la Rúa.

De la Rúa adoptó aquella medida en un intento desesperado por evitar el colapso económico de un país asfixiado por un déficit fiscal de más de 7.000 millones de dólares, una deuda externa impagable y multitud de escándalos de corrupción.

Esta decisión afectó sobre todo a la clase media y a la economía sumergida. Los profesionales liberales que habían juntado unos pocos ahorros no podían disponer de ellos, mientras que quienes cobraban en dinero negro ya no podían recibir ingreso alguno. Aquella decisión disparó la tensión social: a De la Rúa le costó la presidencia y a Argentina casi una década de gravísima crisis económica.

Y entonces llegó el 'corralón'

Después del 'corralito' vino el 'corralón': el Gobierno argentino confiscó y devaluó los depósitos a plazos fijos. La denominación de 'corralón' se empleó para diferenciarla del 'corralito'.

El 'corralón' establecía la "indisponibilidad de los plazos fijos en pesos y dólares" o, lo que es lo mismo, constituía una profundización del 'corralito'. Afectó a los depósitos abiertos originalmente en dólares que, tras una decisión de la Corte Suprema de Justicia argentina, fueron 'pesificados' a una tasa de 1,40 pesos por dólar —un valor muy por debajo del de mercado—, decisión que provocó durísimas críticas de parte de los depositantes.

Aquella política fue un fracaso y aún hoy, 11 años después de que ocurriera el infame 'corralito', mucha gente continúa sin recibir el dinero perdido. De hecho, muchos de los afectados lo consideran "el mayor robo legalizado de la historia".

Más sobre economía:

Así va la Bolsa

PUBLICIDAD