Una familia integrada por los cónyuges, una hija de cuatro años y un hijo de ocho meses, con unas rentas medias inferiores a 43.000 euros y una hipoteca puede llegar a pagar hasta 3.448 euros más si tributa por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en Extremadura o Asturias, en lugar de en Castilla y León, según el estudio sobre fiscalidad autonómica elaborado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF).
El estudio señala que la crisis ha traído consigo una tendencia a subir los impuestos, sobre todo el IRPF y el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, unido a la recuperación del Impuesto de Patrimonio para las rentas más altas y la búsqueda por parte de las administraciones autonómicas y locales de nuevas tasas con el fin de conseguir dinero. El presidente del Consejo General de Colegios de Economistas, Valentí Pich, ha remarcado que ya se debate sobre tasas como la de servicios sanitarios u ocupación turística en grandes ciudades.
Este informe refleja cómo algunas comunidades autónomas españolas presentan uno de los tipos impositivos más altos de Europa para las rentas mayores de 300.000 euros, que pueden llegar a pagar hasta el 56%, porcentaje solo superado por los de Suecia y Dinamarca. También recalca que el tramo final de una renta de 60.000 euros tributará al 47%, tipo de gravamen que también estaría entre los más elevados de Europa, aunque se tenga en cuenta la tendencia de rebaja de los tipos en los impuestos directos. "Hay comunidades autónomas con tipos impositivos del 56% y esto no es bueno para la toma de decisiones de inversión", ha destacado Pich.
Respecto al Impuesto de Patrimonio recuperado el pasado año por el Gobierno para rentas superiores a 700.000 euros, el análisis remarca que en 2008, año en que fue eliminado, representaba el 2,6% de los ingresos impositivos. "Este tributo existe en pocos países y determinadas personas puntualmente pueden provocar deslocalizaciones, que se producen en mayor medida por el tema de sucesiones y donaciones sobre todo en época de crisis", ha señalado el vicepresidente del REAF, Rodolfo Molina. No obstante, el presidente del REAF, Jesús Sanmartín, ha insistido en que el carácter "transitorio" de este impuesto hace que la deslocalización de residencias sea prácticamente imposible.


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