El Índice Nikkei (Osaka: ^N225 - noticias) volvió a subir y cerró cerca de los 9.600 puntos con la ayuda de un yen más débil que reforzó el interés de los inversores por los activos más arriesgados.
El mercado, que está en camino de registrar su mejor mes de febrero en dos décadas, contaba con elementos de apoyo como los fuertes indicadores económicos estadounidenses, una inyección de liquidez del Banco Central Europeo de casi medio billón de euros y los nuevos pasos del Banco de Japón destinados a relajar la política monetaria.
El Nikkei ha ganado un 9 por ciento este mes y un 13,5 por ciento en lo que va de año.
Los participantes señalaron que el rally fue propulsado principalmente por los inversores extranjeros, lo que significa que existe margen para ir más alto en caso de que entren otros compradores foráneos.
Los extranjeros fueron compradores netos de acciones japonesas por octava semana consecutiva, la racha más prolongada desde la primera semana de julio.
Mazda Motor (Estutgart: 854131 - noticias) bajó un 6,8 por ciento a un mínimo de dos semanas después de anunciar una oferta de acciones mayor que la prevista, de 162.800 millones de yenes, lo que causará una dilución del 69 por ciento a los accionistas actuales.
El Índice Nikkei cerró con alza de 41,57 puntos, un 0,44 por ciento, a 9.595,57 tras abrir a 9.549,77 y oscilar entre 9.513,65 y 9.609,84.


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