Tiene 34 años, es español y puede presumir de haberse hecho millonario gracias a Facebook. Es Javier Oliván, jefe de expansión del departamento móvil de la red social, uno de los peces gordos de la compañía, que se ha llevado un gran pellizco, al igual que otros pares en la compañía, gracias a su estreno en Bolsa del pasado viernes.
Natural de Sabiñánigo (Huesca) e ingeniero por la Universidad de Navarra, Oliván fue reclutado por Zuckerberg en 2007 para dirigir la expansión internacional del negocio. Desde entonces se integró en la política de la empresa que, para mantener el talento en su organigrama, 'regala' acciones a sus empleados valoradas en menos de un dólar como complemento a su salario, ya alto de por sí.
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Para su fortuna, el valor por acción que en su momento parecía simbólico se ha incrementado hasta los 38 dólares, precio al que terminó el viernes en lo que fue su primer día de cotización en





