Las marcas de champú suelen emplear mensajes muy emocionales en sus anuncios, apelando a sensaciones como estar en medio de un campo de flores. Para trasladar al consumidor a este paradisiaco entorno cuentan básicamente con su olfato, para lo cual se potencia el olor del producto confiando en que evoque la sensación que se ofrece como reclamo.
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El gel de baño Lux, sin embargo, ha dado un paso más allá permitiendo al consumidor valerse de un nuevo sentido: la vista. Para ello han llevado a cabo una brillante campaña de ambient marketing en spas y gimnasios, cuyos clientes han disfrutado de una ducha que tardarán tiempo en olvidar.
Lo que hicieron fue colocar en el suelo y en las paredes unas pegatinas con tinta sensible al agua, de modo que solo fueran visibles cuando alguien empezaba a ducharse y cayera líquido sobre ellas. Como por arte de magia la ducha se convertía en un campo de orquídeas, el ingrediente empleado en
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