En 2006, Sophia Amoruso no era más que una joven de 22 años que acababa de dejar la universidad. Vivía junto a su tía y trabajaba de recepcionista para una escuela privada de arte controlando la entrada y salida de los estudiantes a razón de 10 dólares la hora.
Harta, y sin muchas pretensiones, inició un pequeño negocio de venta de ropa 'vintage' de segunda mano a través de eBay, Nasty Gal. Amoruso bautizó su negocio con el nombre publicado por la cantante afroamericana Betty Davis en 1975, su favorito.
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El éxito fue casi instantáneo. La clave de la buena marcha de su negocio fue su capacidad para encontrar prendas usadas en buen estado, su gusto para elegirlas y su capacidad para distribuir sus 'looks' a través de la página de subastas: consiguió vender una chaqueta de Chanel, que había comprado en una tienda de ropa usada del Ejército de Salvación, por más de 1.000 dólares.
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